El hígado graso: una epidemia silenciosa que acecha a millones de argentinos
La enfermedad del hígado graso es una condición cada vez más común que requiere detección temprana y cambios en el estilo de vida para prevenir complicaciones graves.

La enfermedad del hígado graso: una condición cada vez más común
El hígado graso, también conocido como esteatosis hepática, es una condición en la que se acumula grasa en las células del hígado. Según especialistas de la Cleveland Clinic, la detección temprana y cambios en el estilo de vida son clave para prevenir complicaciones graves.
¿Quién está en riesgo de desarrollar hígado graso?
Aproximadamente el 75% de las personas con sobrepeso y el 90% de quienes padecen obesidad grave pueden desarrollar hígado graso, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH). La mayoría de quienes tienen esta enfermedad desconocen su diagnóstico, ya que los síntomas suelen aparecer en fases avanzadas.
Síntomas del hígado graso
La mayoría de los casos de hígado graso son asintomáticos. Cuando se manifiestan síntomas, estos pueden ser muy inespecíficos: fatiga extrema, malestar o plenitud en la parte superior derecha del abdomen, debilidad y, en etapas avanzadas, náuseas, pérdida de apetito, pérdida de peso, coloración amarillenta de la piel o los ojos (ictericia), hinchazón abdominal y en las piernas, y confusión.
Alimentación y tratamiento del hígado graso
El tratamiento del hígado graso se basa en cambios en el estilo de vida y, especialmente, en la alimentación. Existen algunos alimentos que, según los especialistas, deben evitarse para prevenir el avance de la enfermedad. La dieta mediterránea y el consumo de alimentos frescos y naturales son medidas preventivas y terapéuticas recomendadas.
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