Agostina Páez, la abogada santiagueña que volvió a Argentina tras permanecer detenida en Brasil por injuria racial, habló sobre el polémico video de su padre que se viralizó en los últimos días. En el video, su padre se ve repitiendo el mismo gesto por el cual ella fue acusada y se lo escucha decir que es “empresario, millonario, usurero y narco privado”.
Agostina expresó que se enteró del video a través de los medios y que en ese momento no sabía qué hacer. “Me quería morir”, confesó durante una entrevista con el canal de streaming Olga. También sumó que no puede ser que su padre salga y haga eso, sabiendo él todo lo difícil que ha sido para ella y lo que le puede complicar.
La reacción de Agostina Páez
La abogada santiagueña aseguró que no dimensionó lo que estaba haciendo y que no fue por el color de piel del hombre que la insultó. “Había mucha tensión, estábamos muy nerviosas. Cuando estábamos cruzando la calle, escuchamos que nos gritan. Me di vuelta y vi a un chico agarrándose los genitales y gritándome. Ahí me di vuelta e hice ese gesto horrible, repudiable”, describió.
Agostina también contó que su padre la acompañó en este proceso, pero que muchas veces tiene formas que no comparte para nada. “A veces me siento mamá de mi papá”, expresó.
El caso de Agostina Páez en Brasil
Según contó Agostina, el miércoles 14 de enero junto a dos amigas asistió a un bar situado en el centro de Ipanema. Tras pagar la cuenta decidieron irse, pero empleados del bar las retuvieron asegurándoles que había consumos que no habían abonado. Las jóvenes les mostraron los comprobantes de los pagos hechos con Pix, pero ellos insistieron.
Tras una discusión verbal que incluyó burlas hacia las jóvenes, ellas decidieron pagar nuevamente y retirarse en un auto de aplicación. Sin embargo, cuatro empleados del bar las persiguieron hasta el vehículo y le exigieron al conductor que no las llevara.
La denuncia y la investigación
A los pocos días Agostina recibió una notificación a su WhatsApp sobre una denuncia realizada en su contra. La abogada contó que tanto ella como sus amigas pensaron en un principio que se trataba de un engaño. “Nos pedían información personal. Después nos llegó otra notificación y ahí sí decía por injuria racial y que nos teníamos que presentar en la comisaría de Rocinha”, explicó.
Fue ese día cuando las autoridades de Brasil le informaron que no podía salir del país y que debía utilizar una tobillera electrónica. “Ahí me mostraron el video, era la primera vez que lo veía. Mi amiga y yo estábamos temblando, muy mal. En ese momento hago una retrospectiva de la noche anterior y no lo podía creer, me agarró una crisis”, aseguró.
Agostina aseguró también que uno de los momentos más dramáticos fue cuando se enteró de las imputaciones: “Cuando me entero de las imputaciones de la Fiscalía pensé que iba presa, porque eran tres hechos distintos, la mínima de cada hecho eran dos años… Y yo ya estaba con tobillera electrónica. También se liberó una orden para que fuera a la cárcel, que después se cayó por un habeas corpus. Yo estaba sola allá. Se me helaba la sangre, porque todos me decían que la cárcel de ahí es muy peligrosa. Eso me hizo mucho mal”.
La decisión de Agostina Páez
Agostina reveló que no mantiene comunicación con su padre luego de que se difundiera el video: “No creo que mi papá lo haya hecho con alguna intención… Yo también quisiera entender por qué lo hizo. Ayer me mandó mensajes por Pascuas pidiéndome perdón, porque yo no quería hablar”.
La abogada santiagueña aseguró que su primer abogado le dijo que no pidiera disculpas porque era como asumir lo que había hecho. Luego, cuando cambió su representación, la abogada Carla Junqueira la situación cambió.
Agostina aseguró que uno de los momentos más dramáticos fue cuando se enteró de las imputaciones: “Cuando me entero de las imputaciones de la Fiscalía pensé que iba presa, porque eran tres hechos distintos, la mínima de cada hecho eran dos años… Y yo ya estaba con tobillera electrónica. También se liberó una orden para que fuera a la cárcel, que después se cayó por un habeas corpus. Yo estaba sola allá. Se me helaba la sangre, porque todos me decían que la cárcel de ahí es muy peligrosa. Eso me hizo mucho mal”.
En otra parte de la entrevista, Páez se refirió a la estrategia legal y explicó por qué no pidió disculpas en un principio: “Yo quería, pero mi primer abogado me dijo que no lo hiciera porque era como asumir lo que había hecho”. Luego, cuando cambió su representación, la abogada Carla Junqueira la situación cambió.
Agostina aseguró también que uno de los momentos más dramáticos fue cuando se enteró de las imputaciones: “Cuando me entero de las imputaciones de la Fiscalía pensé que iba presa, porque eran tres hechos distintos, la mínima de cada hecho eran dos años… Y yo ya estaba con tobillera electrónica. También se liberó una orden para que fuera a la cárcel, que después se cayó por un habeas corpus. Yo estaba sola allá. Se me helaba la sangre, porque todos me decían que la cárcel de ahí es muy peligrosa. Eso me hizo mucho mal”.
La reacción de la sociedad
Agostina aseguró que la sociedad ha sido muy dura con ella y que ha recibido mensajes de odio y de muerte. “Me castigo mucho por esto, no siento que sea injusto, hay una ley y hay que cumplirla. He actuado mal, he reaccionado mal, me he equivocado y he pedido perdón. Sí siento que es injusto que me deseen la muerte o un linchamiento, eso me golpea mucho”.
La abogada santiagueña aseguró que ha aprendido de su error y que va a seguir adelante. “No voy a dejar que esto me venza, voy a seguir adelante y voy a seguir luchando por lo que creo”, expresó.
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