Un hito para la industria aeroespacial brasileña
En un acto encabezado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el ministro de Defensa José Múcio, Brasil presentó su primer avión de combate supersónico fabricado en el país, el F-39E Gripen. Este logro marca un nuevo capítulo en la historia de la industria aeroespacial brasileña y representa un salto tecnológico para la Fuerza Aérea Brasileña.
Un proyecto estratégico para la soberanía nacional
El contrato para la adquisición de 36 unidades del F-39E Gripen se firmó en 2014, y 15 de ellas serán producidas íntegramente en Brasil. La decisión de construir el Gripen en Brasil se enmarca en una política orientada a garantizar el acceso a tecnología avanzada y fortalecer la independencia logística y de mantenimiento de la fuerza militar local.
El presidente Lula bautizó el avión al derramar champán sobre el fuselaje y luego sobrevoló la región acompañado de la aeronave, gesto que buscó resaltar la importancia simbólica del proyecto para la soberanía nacional.
Características del F-39E Gripen
La aeronave tiene una longitud de 15,9 metros, una envergadura de 8,6 metros y un peso máximo al despegue de 16.500 kg. Equipada con un motor que proporciona un empuje máximo de 98 kN, dispone de diez puntos de anclaje para armamento y sistemas externos. El tiempo estimado para el cambio de rumbo en combate es de entre 15 y 25 minutos.
La fabricación local de esta aeronave coloca a Brasil entre los pocos países del mundo con capacidad para producir aviones de combate de estas características, lo que refleja el compromiso del país con la modernización de sus fuerzas armadas y el fortalecimiento de la industria nacional de defensa.
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