En la ciudad de Córdoba, existen tres estaciones de servicio que ofrecen surtidores de biocombustibles. Sin embargo, solo una de ellas, ubicada en la intersección de Rancagua y Capdevila, está abierta al público en general. Esta estación, que opera bajo la bandera de WICO, ofrece dos variantes de combustible: E17, nafta con un 17% de bioetanol, y B20, gasoil con un 20% de biodiesel.
El punto clave para usuarios particulares
La estación de Rancagua y Capdevila es el único punto de carga de bioetanol accesible para conductores particulares. Ambos productos están diseñados para ser compatibles con motores convencionales, lo que permite a los conductores cargar sin temor a daños mecánicos y con la posibilidad de mezclarlos con combustibles tradicionales.
Centros de carga para la flota pública
Las otras dos estaciones de servicio se encuentran en Sagrada Familia y Costanera, y en la zona de Isabel la Católica. Estos puntos están exclusivamente destinados a abastecer a la flota del Gobierno de la Provincia y de la Municipalidad de Córdoba, como parte del programa de migración hacia una movilidad estatal más sustentable.
Córdoba como polo productivo
Córdoba es la principal productora de bioetanol a base de maíz en Argentina, y apuesta por integrar su cadena agroindustrial con el sistema de transporte local. Esta política busca un doble impacto: reducir la dependencia de combustibles fósiles importados y mitigar la huella de carbono mediante la disminución de gases de efecto invernadero.
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