El control del Estrecho de Ormuz: Un punto de inflexión en la geopolítica global

El control del Estrecho de Ormuz es un punto de inflexión en la geopolítica global, con implicaciones importantes para la economía global y la seguridad regional.

La situación actual en el Estrecho de Ormuz

La guerra en Irán ha dejado a cientos de barcos y miles de marinos varados en el Golfo, esperando a que se disipe la incertidumbre en el Estrecho de Ormuz. Este estrecho es el único paso marítimo entre el Golfo y el mar Arábigo, y su control es crucial para la economía global. Irán ha cerrado el estrecho para todos salvo unos pocos barcos, y el régimen clerical utiliza su nuevo control del estrecho para cobrar un peaje, transformando de hecho su estatus de vía internacional con derecho a libre navegación a algo más parecido a un paso interno o canal.

El número de barcos que cruzan el estrecho

El número de barcos que se atreven a cruzar el estrecho casi no ha variado desde que se anunció el alto el fuego el 7 de abril. De hecho, menos barcos lo cruzaron al día siguiente. Según Clarksons, una firma de corretaje marítimo, en la semana previa al alto el fuego, unos 11 barcos realizaban el viaje cada día —en su mayoría barcos operados por Irán o países considerados amigos—, una cifra muy inferior a los cerca de 125 diarios antes de la guerra.

Las implicaciones del control del estrecho

La situación actual debe considerarse como un cese de la violencia, más que como un acuerdo de alto el fuego completo. La Organización Marítima Internacional (OMI) intenta negociar un corredor humanitario para los marinos, y otros organismos de la ONU buscan desbloquear el transporte de bienes esenciales, como fertilizantes. El plan de paz iraní de diez puntos, que Estados Unidos aceptó como base para las negociaciones, prevé un tráfico limitado bajo control iraní.

El cobro de peajes

El cobro de peajes es un tema controvertido. Irán podría ganar miles de millones de dólares al año si puede mantener el cobro a los barcos. El peaje puede oscilar entre 120.000 y 250.000 dólares por buque, dependiendo de la urgencia del propietario por recuperar su embarcación o si tiene alguna conexión con los adversarios de Irán. El pago se realiza en criptomonedas estables o en yuanes chinos.

Las implicaciones legales

El régimen iraní ha presentado dos argumentos legales principales para reclamar el control del tráfico marítimo. Uno se basa en la idea de que tiene derecho a restringir el paso de barcos pertenecientes o asociados a los agresores. Otro argumento se basa en la idea de que el estrecho es similar al Bósforo y los Dardanelos, que conectan el Mediterráneo y el mar Negro y están bajo control turco, que cobra tarifas. Sin embargo, expertos jurídicos consideran que las acciones de Irán para bloquear el estrecho contradicen la letra y el espíritu de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) y el derecho internacional consuetudinario aplicable.

Las posibles consecuencias

La situación en el Estrecho de Ormuz tiene implicaciones importantes para la economía global y la geopolítica. Si Irán logra mantener el control del estrecho y cobrar peajes, podría generar miles de millones de dólares al año. Sin embargo, esto también podría llevar a una reacción costosa para Irán, ya que los estados árabes del Golfo podrían buscar sortear el estrecho y desviar exportaciones mediante nuevos oleoductos. También podrían intentar contener a Irán reforzando alianzas de seguridad. Garantizar el paso abierto, en cambio, podría empezar a construir la reputación de Irán como actor regional de confianza, facilitando la inversión extranjera esencial para su reconstrucción.

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