La situación en el estrecho de Ormuz se vuelve cada vez más crítica
El régimen de Irán ha lanzado una dura advertencia al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurando que si no se reabre el estrecho de Ormuz dentro del plazo establecido, la región entera puede verse envuelta en una guerra de gran escala. Esta amenaza fue expresada por el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien afirmó que las decisiones de Trump pueden llevar a Estados Unidos a un “infierno viviente” si se cumplen sus promesas de atacar infraestructura estratégica iraní.
Trump endurece su postura
La reacción de Irán se produce después de que Trump endureciera su postura, advirtiendo que si el estrecho de Ormuz no se reabre antes del vencimiento del ultimátum, Estados Unidos ordenará ataques directos sobre la infraestructura eléctrica y los principales puentes iraníes. El presidente estadounidense elevó el tono en sus redes sociales, exigiendo la apertura inmediata del paso y amenazando con consecuencias devastadoras.
Trump extendió el plazo hasta el martes a las 20:00, hora de Washington, y manifestó ante medios estadounidenses que existe “una buena posibilidad” de acuerdo antes de la fecha límite, aunque insistió en que está dispuesto a “hacer volar todo por los aires” y tomar el control del petróleo iraní si no hay avances concretos en las negociaciones.
La situación en el estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz permanece bloqueado por el régimen iraní, lo que ha paralizado el paso de buques petroleros y gasíferos y ha provocado un fuerte impacto en los mercados energéticos internacionales. El cierre del corredor ha desatado preocupación global y generado una escalada en los precios del crudo, dada la importancia estratégica de la ruta para el suministro energético mundial.
Desde el inicio del conflicto, el pasado 28 de febrero, Irán ha endurecido su discurso y respondido a los ataques de Estados Unidos e Israel con amenazas adicionales, sin mostrar señales de flexibilización. Las acciones y declaraciones del régimen han profundizado la confrontación y elevado el riesgo de un choque militar de mayor alcance en la región.
La posición de Estados Unidos
Trump ha insistido en que la prioridad de Estados Unidos es garantizar la seguridad de sus intereses y restaurar la libertad de navegación internacional. La administración estadounidense sostiene que la presión sobre Teherán es necesaria para frenar la agresión y evitar que Irán utilice el control del estrecho como instrumento de chantaje geopolítico.
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