El régimen iraní busca un enfoque constructivo
En un contexto de tensión creciente en la región, el embajador de Irán ante las Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, expresó que su país participa en las negociaciones de paz con Washington con un “optimismo cauteloso”. Esto se produce después de que Rusia y China vetaran una resolución sobre la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, un punto crítico en el conflicto.
La desconfianza hacia Estados Unidos
Iravani destacó que, a pesar de la “profunda desconfianza” hacia Estados Unidos debido a sus “repetidas traiciones a la diplomacia”, Irán ha entrado en estas negociaciones de buena fe. La ofensiva militar lanzada por Washington y Tel Aviv hace siete semanas ha generado un clima de desconfianza que complica las conversaciones.
El diplomático iraní enfatizó que si la contraparte actúa con racionalidad, las conversaciones “pueden conducir a un resultado significativo”. Esto implica que Irán busca un enfoque constructivo y racional por parte de Estados Unidos para avanzar en las negociaciones.
Intensa actividad diplomática
La visita del mariscal de campo pakistaní Asim Munir a Teherán, acompañado del ministro del Interior, Mohsin Naqvi, con un nuevo mensaje de Washington, ha generado expectativa sobre una posible segunda ronda de conversaciones. El canciller iraní, Abbas Araghchi, recibió a la delegación y expresó su satisfacción por los esfuerzos de Islamabad.
La primera ronda de conversaciones, celebrada en Islamabad, concluyó sin acuerdo después de más de 21 horas de conversaciones. Los principales escollos, como el programa nuclear iraní y el control del estrecho de Ormuz, siguen sin resolverse. El tiempo apremia, ya que el alto el fuego pactado el 8 de abril expira el próximo 22 de abril, lo que convierte la segunda ronda en una carrera contrarreloj.
La implicación de otros actores
Iravani reclamó la implicación de otros actores en el conflicto, citando a Pakistán, Turquía, Egipto, Arabia Saudita, China y Rusia como partes cuya participación considera necesaria. “Cualquier solución viable debe garantizar un fin definitivo e irreversible a la agresión y debe crear una paz justa y duradera, arraigada en garantías creíbles y verificables”, sostuvo.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero con los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre territorio iraní, ha causado más de 3.000 muertos y ha generado una espiral de tensión en toda la región. El cierre del estrecho de Ormuz ha disparado los precios del petróleo a escala global, mientras Washington evalúa un bloqueo naval sobre los puertos iraníes, medida que la Guardia Revolucionaria Islámica ha advertido que consideraría una violación del cese de hostilidades.
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