La microeconomía arrasada
La situación en el Conurbano bonaerense es cada vez más crítica. La microeconomía está arrasada, y la gente no encuentra trabajo ni para sobrevivir. Los barrios marginales, que ya de por sí vivían en condiciones difíciles, ahora se ven afectados por la falta de oportunidades laborales y la escasez de recursos. Un ejemplo claro es la saturación del mercado de “soldaditos” para el narco, donde ya no se pagan $1.500.000 por custodiar una esquina, sino que hay demasiada oferta y el precio ha bajado drásticamente.
La ingeniería del rebusque es infinita, y la gente se ve obligada a buscar alternativas para sobrevivir. Los círculos de ahorro informales y los préstamos por fuera del sistema son algunas de las “estrategias de las familias” en este tiempo de escasez. Incluso aparecen intermediarias para el juego online, que actúan como cajeras levantando apuestas de terceros. La situación es desesperante, y la gente se siente abandonada por el sistema.
El desafío de Milei
Javier Milei, el actual presidente, sabe que no puede descuidar a este sector de la población. Los votos de los varones jóvenes de los barrios marginales del Conurbano bonaerense fueron clave para su victoria en las elecciones presidenciales. Ahora, Milei se enfrenta al desafío de mantener su apoyo en un contexto de profunda fragmentación política y desencanto. La macroeconomía puede estar ordenada, pero la microeconomía es un desastre, y la gente no siente los beneficios de la economía en sus bolsillos.
El presidente se chocó de frente con dos de sus principales obsesiones: la inflación y el déficit fiscal. La inflación sigue subiendo, y el déficit fiscal es un problema grave. Milei prometió que ahora sí pegará la vuelta, pero la situación es complicada. El gobierno de la Libertad Avanza podría contar con el apoyo de la administración de Donald Trump, pero eso no es suficiente para resolver los problemas internos.
La situación en la provincia de Buenos Aires
La provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof, también se enfrenta a grandes desafíos. La actividad retraída, la recaudación en baja y la amenaza siempre latente de la inseguridad son algunos de los problemas que debe resolver el gobierno provincial. La creatividad es la clave para sostener la promesa de la provincia como escudo a la motosierra de Milei.
El ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, defendió los fondos para su ministerio ante los números en rojo que exponían el jefe de Gabinete, Carlos Bianco, y el ministro de Economía, Pablo López. El objetivo es imposible: satisfacer una demanda de asistencia alimentaria en alza con baja de la recaudación y sin auxilio de la Nación. Por eso, el gobierno de la provincia evalúa una “reestructuración del modelo de asistencia social” que implica la eliminación del programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria).
El futuro incierto
La situación en el Conurbano bonaerense y en la provincia de Buenos Aires es incierta. La microeconomía está arrasada, y la gente se siente abandonada por el sistema. Milei y Kicillof se enfrentan a grandes desafíos para mantener su apoyo y resolver los problemas internos. La fragmentación política y el desencanto son un obstáculo para encontrar soluciones. La foto de las elecciones del domingo pasado en Perú puede ser un recuerdo del futuro para la Argentina.
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