La ciencia detrás del amor: Las revelaciones de Helen Fisher sobre el corazón humano

La Doctora Amor de Estados Unidos revela los secretos del amor y el corazón humano

La búsqueda de la respuesta

Helen Fisher, conocida como la “Doctora Amor de Estados Unidos”, pasó más de cinco décadas investigando el misterio del amor. Su legado sigue vivo después de su fallecimiento en 2024, dejando una huella imborrable en la neurobiología y la cultura popular.

Desde la década de 1990, Fisher sostuvo que el amor no es solo un sentimiento, sino una fuerza biológica universal. En una investigación destacada, estudió 167 sociedades y encontró evidencia de amor romántico en 147 de ellas.

El amor como adicción

Fisher lideró estudios pioneros con 2.500 escáneres cerebrales de personas enamoradas, comprobando que mirar la foto del ser amado activa el núcleo caudado y el área tegmental ventral, regiones ricas en dopamina y asociadas con el sistema de recompensa cerebral.

En una charla TED, Fisher desplegó con claridad y humor los resultados de décadas de experimentación. “¿Qué es el amor?”, se preguntaba, recordando que esta cuestión obsesionó a la humanidad desde tiempos inmemoriales.

Los tres sistemas cerebrales del amor

Fisher distinguía tres sistemas cerebrales involucrados en el apareamiento y la reproducción: el deseo sexual, el amor romántico y el apego. “No son fases, son sistemas, y pueden operar en cualquier combinación y orden”, explicaba.

La función evolutiva era clara: “El objetivo es unir a dos personas lo suficiente como para criar hijos como equipo”. Para Fisher, el amor romántico era más fuerte que el deseo sexual: si alguien rechaza una propuesta sexual, nadie cae en depresión, pero el rechazo amoroso puede llevar a la desesperación, la violencia o incluso la muerte.

El regreso de la mujer al mercado laboral

Fisher observó que las mujeres estaban recuperando el rol económico que tuvieron durante la prehistoria. “Estamos avanzando hacia el pasado”, decía con humor.

La invención del arado relegó a la mujer; la industrialización la devolvió al trabajo. Hoy, las mujeres tienen más independencia y poder para dejar relaciones insatisfactorias.

El amor en la era digital

Fisher también fue pionera en analizar la influencia de la cultura y la tecnología en el amor contemporáneo. En una entrevista con Infobae, relataba cómo la pandemia de COVID-19 había modificado el cortejo: “Curiosamente, la pandemia ayudó al amor”.

Fisher estudió a 5.000 solteros y observó que las videollamadas dieron lugar a conversaciones más largas y profundas, menos centradas en el aspecto físico y más en la estabilidad y la confianza: “El 50% de los que realizaron videollamadas se había enamorado de alguien online”.

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