La tensión en la industria automotriz
En los últimos días, la industria automotriz argentina se encuentra en medio de una gran tensión. El motivo de esta inquietud es el precio de los autos chinos, que están generando una gran desigualdad en el mercado. Los fabricantes e importadores nacionales y regionales se sienten perjudicados por la competencia desleal que enfrentan con los autos chinos, que pueden ofrecer precios más bajos gracias a la exención del arancel de importación del 35%.
El beneficio del cupo
El cupo de 50.000 autos híbridos y eléctricos, que se abrirá a licitación a mediados de año, es el origen de la problemática. Los fabricantes chinos pueden ofrecer precios más bajos gracias a su escala industrial y acceso a la tecnología de movilidad eléctrica. Esto les permite vender sus autos a un precio más bajo que el de los fabricantes nacionales y regionales, lo que genera una gran desventaja para estos últimos.
La queja de los fabricantes nacionales
Los fabricantes nacionales y regionales se quejan de que no hay una competencia justa en el mercado. Argumentan que si los autos chinos tuvieran que pagar el arancel de importación, no podrían ofrecer precios tan bajos. Un alto ejecutivo de la industria automotriz aseguró que “la cancha está inclinada injustamente” a favor de los autos chinos. “Es común leer en las redes que la gente queja por los precios de los autos nacionales o regionales, que son más caros que los chinos. A mí me gustaría competir con ellos sin arancel también”, agregó.
El ejemplo del Toyota Yaris Cross
Un ejemplo claro de esta situación es el Toyota Yaris Cross. El precio de este auto en su versión híbrida más accesible es de $48.457.000, mientras que la versión de mayor equipamiento se vende por $54.020.000. Por otro lado, el MG ZS, un auto chino que también es híbrido, tiene un precio de USD 27.500 y USD 29.900, lo que equivale a unos $38.500.000 y $41.800.000, respectivamente. Sin embargo, si se sumara el 35% al precio del MG ZS, los precios pasarían a ser de $51.975.000 y $56.511.000, respectivamente.
La competencia desigual
La competencia entre los autos híbridos y eléctricos del cupo y los autos convencionales locales o regionales es desigual. Los autos híbridos del cupo representarían un 21% de una competencia desigual a su favor, ya que tienen una reducción de precio cercana al 35%. Un alto ejecutivo de una automotriz aseguró que “que a un mercado de 190.000 autos le pongas un cupo de 40.000 vehículos a competir con ventajas impositivas no es justo, porque lo que está haciendo el Gobierno es subvencionar a una parte del mercado y no a otra”.
La solución
La solución a esta problemática sería eliminar el cupo o ampliar el precio máximo actual de USD 16.000 FOB, para que todos los fabricantes puedan competir en igualdad de condiciones. De esta manera, se evitaría la competencia desleal y se daría la oportunidad a los fabricantes nacionales y regionales de ofrecer autos a precios competitivos. Un empresario del sector aseguró que “si quieren competir no hay problema, compitamos. Pero que ellos lo hagan pagando el arancel extrazona”.
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