La morosidad en Argentina sigue en aumento: ¿Cuáles son las causas y consecuencias?

La morosidad en Argentina sigue en aumento, afectando a billeteras digitales y entidades no bancarias

La situación actual

La morosidad en Argentina sigue en aumento, según los datos de la Central de Deudores (CENDEU). En febrero, la morosidad en billeteras digitales y entidades no bancarias rozó el 30%, lo que implica un aumento de más de 2 puntos respecto a enero. Esto refleja un fenómeno extendido que expone las complicaciones de los hogares para hacer frente a sus obligaciones.

El impacto en las billeteras virtuales

La billetera virtual Mercado Pago, la más grande del país, registró un fuerte incremento en su ratio de irregularidad, que pasó del 5,5% al 14,7% en el último año, con datos a enero. Esto sugiere que la morosidad no solo es un problema de los bancos tradicionales, sino que también afecta a las entidades no financieras.

Las causas de la morosidad

La morosidad está vinculada con el nivel de las tasas de interés de los créditos, que son más elevadas en el caso de los préstamos a familias y especialmente en los otorgados por entidades no financieras. Además, la economía argentina está mostrando dificultades para derramar en amplios sectores de la sociedad, lo que se refleja en el desempleo y la baja del salario real privado.

El papel del Gobierno

El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que es fundamental seguir bajando la inflación, que bajen las tasas y que los bancos den plazos para que la gente se vaya acomodando. Sin embargo, la baja de encajes del 50% al 45% por parte del BCRA apunta a relajar parcialmente las condiciones monetarias, pero no se espera una reducción significativa del spread entre tasas activas y pasivas.

El futuro de la morosidad

La calificadora de riesgo Moody’s aseguró que los indicadores de morosidad continuarán deteriorándose en el corto plazo, antes de estabilizarse gradualmente hacia mediados de 2026. Esto sugiere que la morosidad seguirá siendo un problema en el futuro, lo que podría tener consecuencias negativas para la economía argentina.

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