La declaración de la escribana
La escribana Adriana Mónica Nechevenko declaró este miércoles ante el fiscal federal Gerardo Pollicita y reveló que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, compró su departamento en el barrio porteño de Caballito con un adelanto de 30.000 dólares y otros 200.000 financiados en 12 cuotas sin interés. Este acuerdo se realizó con las jubiladas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, quienes estaban citadas a prestar declaración testimonial el jueves como ex propietarias de la unidad ubicada en la calle Miró al 500.
La investigación avanza
La investigación que conduce el fiscal Pollicita avanzará hacia la determinación de cuánto dinero tenían comprometido Adorni y su esposa mensualmente con sus acreedoras y el resto de sus deudas. El dato deberá contrastarse con los ingresos declarados por el jefe de Gabinete. Además, la escribana Nechevenko también escrituró el departamento que el jefe de Gabinete tiene sobre la calle Asamblea, y en esa transacción volvió a repetirse una operatoria similar.
La operación de la calle Asamblea
En el caso del departamento de la calle Asamblea, Adorni accedió a una hipoteca y obtuvo un financiamiento de 100.000 dólares de parte de la comisario retirada de la policía Graciela Isabel Molina y de su hija, también uniformada, Victoria Cancio. Molina es acreedora del 85% del crédito y Cancio del 15%. La devolución se pactó en 24 cuotas, con un interés del 11%, según indicó la escribana a la Justicia.
La búsqueda de pruebas
El juez federal Ariel Lijo ordenó allanar tres sedes de Rucci Propiedades, la inmobiliaria que comercializó el departamento del matrimonio Adorni en Caballito. Los investigadores buscan la totalidad de la documentación, constancias, registros y soportes físicos o digitales vinculados con la comercialización y escrituración del inmueble de la calle Miró 550. El operativo ocurrió después de la declaración testimonial del exfutbolista Hugo Alberto Morales, primer dueño del departamento, y quien en mayo de 2025 se lo vendió a las jubiladas Sbabo y Viegas.
La declaración de Morales
Morales se presentó como testigo el martes y mencionó que esas dos mujeres hicieron la operación con dos hombres que aún no están identificados. Uno de ellos se llamaría ‘Pablo’. Los investigadores creen que podrían dar con esta persona mediante los papeles que hay en la inmobiliaria, a la que le requirieron su nombre y apellido completos, DNI, domicilio, teléfono, correo electrónico, su vínculo con la empresa y el rol que desempeñó en la compraventa.
La solicitud de documentación
El juez Lijo también solicitó avisos, fotografías, descripciones comerciales, tasaciones y valuaciones del inmueble. Además, se requirió toda la documentación previa a la escritura, como la reserva de compra, la seña, el boleto de compraventa, recibos y constancias de pago. El fiscal Pollicita también quiere tener las comunicaciones entre los involucrados. Se pidieron correos electrónicos, mensajes de WhatsApp, registros de contacto, planillas y archivos digitales, así como cualquier otra constancia de comunicación mantenida con el vendedor, el escribano, los compradores o terceros vinculados a la operación.
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