El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció el despliegue de una misión internacional para escoltar buques comerciales y gradualmente reabrir el Estrecho de Ormuz, cerrado por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
La Misión Francesa
Francia coordina esta iniciativa con países europeos y no europeos, según explicó Macron en Chipre, donde visitó el portaaviones Charles de Gaulle tras una serie de ataques con drones en la región.
El Plan de Acción
El plan prevé el envío de una docena de buques de guerra, incluyendo el grupo de ataque con portaaviones y dos portahelicópteros, al Mediterráneo, el Mar Rojo y, potencialmente, el Estrecho de Ormuz.
La operación, definida por Macron como “puramente defensiva”, comenzará tan pronto como termine la fase más intensa de los combates en Oriente Medio.
La Crisis en el Estrecho de Ormuz
La crisis ha provocado el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz y el alza del precio del petróleo, que superó los 100 dólares por barril, impulsando a los países del G7 a discutir posibles medidas para estabilizar el mercado energético.
La Reacción Iraní
El alto funcionario de seguridad Ali Larijani desestimó la posibilidad de que se restablezca la seguridad en el Estrecho de Ormuz mientras persista el conflicto, y criticó los planes impulsados por actores ajenos a la región.
La situación en Oriente Medio ha marginado a las potencias europeas, que buscan ahora defender sus intereses energéticos y comerciales.
La Postura Francesa
Macron insistió en que la postura francesa es estrictamente defensiva y orientada a evitar una escalada mayor.
Advirtió que la reapertura del Estrecho de Ormuz depende de la reducción de las hostilidades y de la reconstrucción de la infraestructura energética, un proceso que, según analistas del sector, será lento y mantendrá los precios elevados durante semanas o meses.
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