En un contexto de crecientes tensiones entre Washington y sus aliados, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió este viernes en Francia con los cancilleres del Grupo de los Siete (G7) en busca de apoyo para la estrategia de Washington en la guerra contra Irán.
La reunión en la Abadía de Vaux-de-Cernay
Rubio llegó a la Abadía de Vaux-de-Cernay, ubicada a unos cuarenta kilómetros al suroeste de París, en lo que constituye su primer viaje al exterior desde el inicio de los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
El papel del Estrecho de Ormuz
Antes de embarcar, el secretario de Estado subrayó la relevancia estratégica del Estrecho de Ormuz, afectado por la escalada militar. “Los demás países obtienen mucho más combustible de ahí que nosotros”, señaló.
Conversaciones con Irán
Rubio también se refirió a los contactos indirectos con Teherán. Reconoció avances en las conversaciones a través de países intermediarios, aunque evitó precisar plazos.
Diferencias con Europa
Las diferencias entre Estados Unidos y Europa marcaron la antesala del encuentro. El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, calificó el conflicto como una “catástrofe para las economías del mundo” y recordó que Europa no recibió consultas previas al inicio de la ofensiva.
La posición de Trump
En Washington, el presidente Donald Trump endureció su postura durante la reunión de gabinete del jueves. Afirmó que la operación militar avanza más rápido de lo previsto y descartó una dependencia significativa de Estados Unidos respecto del Estrecho de Ormuz, en función de sus niveles de producción energética.
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