El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país está comenzando el proceso de desminado del estrecho de Ormuz.
El anuncio de Trump llega en un momento crucial, ya que delegaciones de Estados Unidos e Irán se reúnen en Pakistán para iniciar un proceso de diálogo orientado a poner fin a la actual guerra en Medio Oriente. La guerra se desató el pasado 28 de enero luego de un bombardeo israelí-estadounidense que dio muerte al ex líder supremo del régimen iraní, Ali Khamenei.
Las conversaciones en Islamabad
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, participan en las conversaciones en Islamabad, bajo la mediación del primer ministro paquistaní, Shebbaz Sharif. La delegación estadounidense también incluye a Steve Witkoff, enviado especial a Medio Oriente, y Jared Kushner, yerno del presidente Trump. Por parte de Irán, Ghalibaf cuenta con el acompañamiento del ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi.
Antes del inicio de las negociaciones, ambas partes establecieron condiciones previas. Irán exigió el cese de las hostilidades israelíes en Líbano y la liberación de los activos iraníes congelados, mientras que Estados Unidos manifestó su preocupación por las armas nucleares del régimen y el futuro del tránsito por el estrecho de Ormuz.
Las posturas de Trump y Khamenei
Las posturas de Donald Trump y el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, parecieran innegociables en la antesala al encuentro. Las demandas del mandatario norteamericano incluyen la eliminación del programa nuclear iraní, el desmantelamiento de la fabricación de misiles balísticos y la liberación del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. Además, Estados Unidos solicitará la cancelación del apoyo del régimen de Teherán a organizaciones como Hezbollah, Hutíes y Hamas, así como el cese de la represión ilegal contra la oposición social.
Por su parte, las exigencias de Khamenei comprenden el reconocimiento del derecho a enriquecer uranio, garantías de no agresión, control del estrecho de Ormuz, fin de la guerra regional e intervención en Líbano y el retiro de las fuerzas de combate estadounidenses. Irán también buscará negociar reparaciones económicas para la reconstrucción del país, el levantamiento de sanciones, así como la derogación de resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y de la Agencia Internacional de Energía Atómica.
La delegación iraní en Islamabad
La delegación iraní, compuesta por más de 70 miembros, llegó primero a Islamabad el viernes, bajo estrictas medidas de seguridad. Este sábado por la madrugada, también arribó el avión de EEUU. “Tenemos buenas intenciones, pero no confiamos”, declaró Ghalibaf al llegar a la capital paquistaní, según la televisión estatal iraní. “Nuestra experiencia negociando con los estadounidenses siempre se ha caracterizado por el fracaso y las promesas incumplidas”.
JD Vance, al frente de la delegación estadounidense, expresó cautela antes de partir de Washington. “Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros, desde luego, estamos dispuestos a tenderles la mano”, afirmó. “Si intentan engañarnos, se van a encontrar con que el equipo negociador no es muy receptivo”.
Explora más noticias en nuestra sección: Mundo
