La elección de JD Vance como negociador
En un giro inesperado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está evaluando la posibilidad de designar a JD Vance como su principal negociador con Irán en las conversaciones que se iniciarán el viernes en Islamabad, Pakistán. Esta decisión se debe a los vínculos personales que Vance mantiene con el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, quien fue clave para establecer una tregua de quince días en Medio Oriente.
Antes de anunciar la tregua, Trump mantuvo una conversación con el general Asim Munir, a quien agradeció las gestiones con la Guardia Revolucionaria, que actualmente detenta el poder real en Irán. Steve Witkoff, enviado especial de Estados Unidos a Medio Oriente, sugirió a Trump que Vance podría ser el negociador principal en Islamabad, y es muy probable que el líder republicano acepte esta propuesta.
Las diferencias geopolíticas de Vance
Vance siempre ha planteado que Estados Unidos no debía involucrarse en conflictos globales, y son conocidas sus diferencias geopolíticas con Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel. Trump está inclinado a designar a Vance como jefe de una delegación de negociadores de Estados Unidos que incluiría también a Witkoff y Jared Kushner, yerno del Presidente.
Si finalmente JD Vance asume la responsabilidad política de negociar un acuerdo de paz con Irán, su trabajo será complicado e incierto. Teherán propuso diez condiciones que serían difíciles de aceptar en la Casa Blanca, incluyendo el mantenimiento de su programa nuclear, una iniciativa militar que la Casa Blanca siempre rechazó.
La propuesta iraní
En el punto 3 de la propuesta iraní, se sostiene que Teherán mantendrá su programa nuclear, lo que generó sorpresa en la comunidad internacional. Durante meses, Estados Unidos e Irán negociaron respecto al uranio enriquecido en poder de los ayatollahs, y la ausencia de acuerdo desembocó en la guerra que atravesó a Medio Oriente en los últimos 48 días.
En el punto 9 de la propuesta, Teherán exige que Washington retire sus fuerzas de combate en la región, un pedido que Estados Unidos debería rechazar si privilegia su alianza militar, económica y política con Israel y los países más importantes de la Liga Árabe. En los puntos 2 y 8 del proyecto del acuerdo, el régimen chiíta reclama el control unilateral del estrecho de Ormuz y sostiene que debe recibir una compensación por los daños sufridos durante la guerra.
La reacción de Netanyahu
Cuando se aprestaba a anunciar la tregua acordada con Irán, el presidente de Estados Unidos mantuvo una comunicación con Benjamín Netanyahu. El premier israelí se alineó con Trump, pero desconfía de los procedimientos diplomáticos de Teherán. Netanyahu rechaza la iniciativa de los 10 puntos presentadas por los ayatollahs, y Trump ya lo sabe.
Sin embargo, el primer ministro de Israel se comprometió a evitar los enfrentamientos bélicos en Irán durante los 15 días de la tregua. Las negociaciones entre Washington y Teherán comienzan el viernes en Islamabad, y el resultado es incierto.
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