La trama delictiva
Un soldado de 21 años, Rodrigo Andrés Gómez, se suicidó en la Quinta Presidencial de Olivos después de ser víctima de una extorsión digital orquestada desde una cárcel bonaerense. La investigación reveló que la extorsión comenzó con un contacto aparentemente casual a través de una aplicación de citas.
El “audio del terror”
La víctima recibió un mensaje de voz femenino, exaltado y amenazante, que generó pánico inmediato y bloqueó cualquier reacción racional. Luego, recibió otro audio de un hombre que se presentó como funcionario policial, advirtiendo que tenía pruebas y que el caso sería remitido a la fiscalía.
La investigación
La jueza federal Sandra Arroyo Salgado encabezó la investigación y determinó que el núcleo de la organización funcionaba desde las unidades penitenciarias de Magdalena y Olmos. Se estableció que los internos utilizaban celulares ingresados ilegalmente para coordinar perfiles falsos, grabar audios y realizar llamadas.
La banda de extorsionadores
La banda incluía colaboradoras externas, principalmente mujeres, que prestaban sus cuentas bancarias para recibir las transferencias y redistribuir los fondos ilícitos. Fueron detenidas siete personas, entre ellas varios internos y al menos dos mujeres con roles logísticos dentro de la organización.
El esquema de extorsión
El esquema incluía la creación de perfiles falsos, la grabación de audios y la realización de llamadas para intimidar a las víctimas. La banda ofrecía una supuesta salida a cambio de dinero, y la exigencia inicial era de 500 mil pesos.
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