La desinflación se hace esperar
La economía argentina sigue esperando la desinflación, pero la suba de precios no cede. En enero, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) arrojó un alza de 2,9%, el mayor porcentaje desde marzo del año previo. Esto representa el quinto mes consecutivo de aceleración inflacionaria.
Los factores que limitan la baja de la inflación
Los analistas proyectan que la tendencia alcista retornará en los meses siguientes, pero ponen el foco en los factores que limitan la baja de la inflación: la fuerte carga de los precios estacionales y el reajuste de los regulados. El presidente Javier Milei anticipó que alrededor de la mitad del año, o como máximo en agosto, la inflación podría ubicarse por debajo del 1% mensual y acercarse a valores cercanos a cero.
La estabilidad cambiaria y la demanda de dinero
El pronóstico se sostiene, en gran medida, en la prolongación de la estabilidad cambiaria y en el incremento en la demanda de dinero. Sin embargo, la situación no es comparable con episodios como la convertibilidad, que logró una rápida baja de la inflación bajo condiciones excepcionales.
La inflación en alimentos y bebidas
La inflación en alimentos y bebidas se mantuvo elevada durante la segunda semana de febrero, con un incremento semanal del 1% en supermercados, tras el 2,5% registrado en la semana anterior. El informe señala que casi el 20% de los productos monitoreados volvió a aumentar, lo que evidencia una presión inflacionaria extendida y persistente en el sector.
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