¿La tecnología nos está robando la capacidad de leer y escribir? El peligro de Alzheimer
Un estudio reciente ha encontrado que el enriquecimiento cognitivo a lo largo de la vida puede reducir el riesgo de desarrollar Alzheimer


José A. Lizana
Colaborador

José A. Lizana
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La tecnología ha revolucionado la forma en que vivimos y interactuamos con el mundo que nos rodea. Sin embargo, hay un peligro que se esconde en la sombra y que nos está robando la capacidad de leer y escribir con propiedad. Se trata del Alzheimer, una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo y que se caracteriza por la pérdida de memoria y la disminución de la capacidad intelectual.
Un nuevo estudio publicado en la revista Neurology ha encontrado que el enriquecimiento cognitivo a lo largo de la vida puede reducir el riesgo de desarrollar Alzheimer en un 38% y retrasar la aparición de la enfermedad hasta en cinco años.
El estudio se basó en una muestra de 1939 personas de 80 años de media, con un 75% de mujeres, que no contaban con ningún tipo de demencia al inicio del experimento. A partir de aquí comenzaron a seguirlas durante ocho años con diferentes evaluaciones anuales para poder determinar el grado de demencia que tenían.
El equipo de investigadores midió la exposición de estos individuos a entornos intelectualmente estimulantes a lo largo de su vida, donde se incluyen hábitos tan cotidianos y accesibles como leer, escribir, aprender nuevos idiomas, visitar museos o bibliotecas y disponer de recursos educativos en el hogar desde la propia niñez.
Una vez analizados y cruzados todos los datos, se pudo ver que las personas que contaban con el mayor enriquecimiento cognitivo mostraron una incidencia en el alzhéimer del 21%. Esta es una cifra que va aumentando conforme se va viendo una menor actividad intelectual y cultural, hasta llegar a una incidencia del 34% en aquellos pacientes que están en el 10% del rango de enriquecimiento cognitivo.
De manera global, el grupo con una mayor estimulación presentó un 38% menos de riesgo de Alzheimer y un 36% de riesgo de tener deterioro cognitivo leve.
Más allá de los porcentajes de riesgo, lo más importante está en el retraso del inicio de la enfermedad. Aquí el estudio constató que las personas con una mente altamente estimulada retrasaron la aparición de Alzheimer en unos cinco años, manifestándose de promedio a los 94 años frente a los 88 años del grupo con una menor estimulación.
En el caso del deterioro cognitivo leve, el ‘retraso’ logrado fue aún mayor al pasar de debutar con la enfermedad a los 78 años a los 85 años.
El estudio también encontró que el enriquecimiento cognitivo no evitaba que se formaran las placas de amiloide, que es una de las causas que provocan el Alzheimer. Sin embargo, las personas que habían mantenido su mente activa con la escritura o la lectura mostraban un declive cognitivo mucho más lento y una mejor memoria y capacidad de pensamiento, incluso cuando sus cerebros ya presentaban el daño físico asociado a la demencia.
En resumen, el enriquecimiento cognitivo a lo largo de la vida puede ser una herramienta poderosa para retrasar el inicio de la enfermedad de Alzheimer y reducir el riesgo de desarrollarla. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la tecnología está cambiando la forma en que vivimos y interactuamos con el mundo que nos rodea, y que es posible que estemos perdiendo la capacidad de leer y escribir con propiedad.

¿La tecnología nos está robando la capacidad de leer y escribir?
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