La Casa Blanca bajo alerta máxima: refuerzan seguridad tras ataque a Irán
La Casa Blanca se ha convertido en una fortaleza con medidas de seguridad extremas tras el ataque a Irán

En el corazón de Washington, la Casa Blanca se ha convertido en una fortaleza. Un vallado de acero de dos metros de alto impide el acceso a la entrada principal, y los visitantes deben someterse a estrictos controles de seguridad.
Medidas de seguridad extremas
La decisión de Donald Trump de atacar al régimen fundamentalista de Irán ha desencadenado una serie de medidas de seguridad sin precedentes. El servicio secreto y la policía metropolitana de DC patrullan las calles circundantes, revisan cada camión que se acerca a la Casa Blanca y exigen la identidad de cada conductor.
La amenaza terrorista
El régimen iraní es conocido por preparar y ordenar ataques suicidas, y la administración republicana no quiere correr riesgos. Se han desplegado escuadrones de expertos en explosivos y perros entrenados para revisar tachos de basura, autos estacionados y paquetes sospechosos en DC.
La Secretaría de Seguridad Nacional y el FBI han apostado patrulleros de la Policía Metropolitana en lugares cercanos a la Casa Blanca para disuadir cualquier intento de acto terrorista. La seguridad es tan estricta que ya no es posible acercarse a la verja icónica de la Casa Blanca para sacar una foto de recuerdo.
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