La postura rusa ante el conflicto en Medio Oriente
Rusia ha decidido tomar distancia de Irán después del cierre del estrecho de Ormuz y los ataques contra Teherán, dejando claro que “no es nuestra guerra”. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, indicó que Moscú priorizará sus intereses económicos en medio de la escalada del conflicto.
El impacto en la economía rusa
El cierre del estrecho de Ormuz y los ataques a refinerías en el golfo Pérsico han elevado los precios del petróleo, lo que podría beneficiar a Rusia en su economía. Sin embargo, el enviado económico especial del Kremlin, Kirill Dmitriev, estimó que los precios superarán los 100 dólares por barril.
La cooperación económica con Irán
A pesar de la distancia política, el ministro de Energía, Serguéi Tsivilev, sostuvo que la cooperación económica con Irán continuará. Tsivilev informó que ambos países han firmado un nuevo acuerdo intergubernamental y que mantendrán el cronograma de trabajo establecido.
La mediación estadounidense en Ucrania
Rusia valora los intentos de mediación estadounidense para la paz en Ucrania, aunque considera que Washington está enfocado actualmente en otros asuntos. El Kremlin mantendrá una actitud paciente y atenta a la evolución del conflicto.
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