El estrecho de Ormuz se convierte en zona de conflicto: buques mercantes cambian su identidad para evitar ataques iraníes
Desde que estalló el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, el estrecho de Ormuz ha dejado de ser un corredor de tráfico rutinario para convertirse en una zona de guerra donde la identidad de un buque puede determinar su suerte.
La táctica de los buques mercantes
Decenas de capitanes mercantes han respondido manipulando sus transmisiones de posicionamiento para anunciarse como chinos, turcos o musulmanes, con la esperanza de que esa bandera digital los protegiera de los ataques de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Los casos documentados
El granelero Iron Maiden, con bandera de las Islas Marshall, modificó su señal de destino a “CHINA OWNER” (Propietario chino) durante el cruce y la suprimió en cuanto salió del paso. El Sino Ocean, registrado en Liberia, hizo lo propio.
La lógica detrás de la táctica
La razón por la que identificarse como chino ofrece cierta protección radica en la posición de Beijing. China es el principal comprador de petróleo iraní, con aproximadamente 1,8 millones de barriles diarios, y Teherán carece de incentivos para atacar buques vinculados a su cliente más importante.
La crisis en el estrecho de Ormuz
La crisis evoca la guerra de los petroleros de los años ochenta, cuando el conflicto entre Irán e Irak provocó el minado del estrecho y Washington escoltó buques kuwaitíes como tercero en disputa. Hoy, Estados Unidos es parte beligerante directa, lo que dificulta que asuma simultáneamente el papel de escolta.
Un cierre prolongado podría disparar el precio del crudo hasta los 300 dólares por barril, según el viceprimer ministro iraquí Fuad Hussein.
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