Un misil iraní en la sala de estar
La ciudad de Rehovot, en el Distrito Central de Israel, fue escenario de un incidente inédito: un misil balístico lanzado por Irán cayó en una vivienda, dejando daños materiales pero sin víctimas. Las autoridades policiales israelíes y los servicios de rescate informaron que el ataque formó parte de una operación de represalia en respuesta a una ofensiva israelí contra el yacimiento gasífero de South Pars.
La escalada militar en la región
La ofensiva incluyó ataques contra infraestructuras energéticas en Oriente Medio: una refinería saudí en el Mar Rojo, instalaciones de gas natural licuado en Qatar y dos refinerías de petróleo en Kuwait sufrieron daños. En Israel, los daños fueron menores y se limitaron a la vivienda de Rehovot y a otras instalaciones sin víctimas.
Rehovot, una ciudad en el punto de mira
Rehovot, situada a 20 kilómetros al sur de Tel Aviv, cuenta con una población estimada de 155.000 habitantes al cierre de 2024. La ciudad no suele ser blanco directo de ataques, lo que resalta la singularidad del incidente.
La tensión regional aumenta
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró que Irán carece ahora de capacidad para enriquecer uranio o fabricar nuevos misiles balísticos, y anunció la suspensión de nuevos ataques israelíes contra yacimientos de gas iraníes a solicitud del presidente estadounidense, Donald Trump. El conflicto dejó al menos 15 muertos en Israel por ataques iraníes, además de 13 militares estadounidenses fallecidos.
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