El desayuno, la comida más debatida de la jornada. ¿Es bueno o malo saltárselo? ¿Qué pasa en nuestro cuerpo si desayunamos a las 7:00 frente a hacerlo a las 11:00? La crononutrición, una de las áreas de investigación más fascinantes de los últimos años, nos da la clave.
Un Reloj Interno
Nuestro organismo no procesa los alimentos de la misma manera a las 8 de la mañana que a las 3 de la tarde. Todo está mediado al detalle por nuestro reloj circadiano, controlado en parte por la famosa melatonina, y también por hormonas como el cortisol.
La Hora del Desayuno
Estudios poblacionales están arrojando cifras contundentes. Desayunar después de las 9 de la mañana aumenta en un 59% el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en comparación con aquellos que desayunan antes de las 8:00.
No Vale Cualquier Cosa
Un desayuno óptimo debe suponer entre el 20 y el 30% de nuestra ingesta calórica diaria, y la ciencia tiene una idea de lo que sienta mejor. Proteínas de alta calidad, como huevos, yogur griego, queso, pescado o legumbres, son fundamentales.
A Evitar
Azúcares simples y ultraprocesados, como la clásica bollería industrial, galletas o cereales azucarados, provocan un pico de glucosa inmediato seguido de una caída brusca, lo que dispara de nuevo el cortisol y nos deja sin energía y con hambre a media mañana.
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