Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, visitó este domingo la localidad de Arad, en el sur de Israel, luego de que un misil iraní impactara en la zona el sábado por la noche.
La amenaza iraní
Ante un grupo reducido de periodistas, Netanyahu aseguró que Israel está ‘aplastando al enemigo’ y advirtió que Irán ya tiene la capacidad de alcanzar el centro de Europa. Llamó a los líderes mundiales a sumarse a la ofensiva conjunta con Estados Unidos.
El alcance de la amenaza
Netanyahu citó el reciente lanzamiento de un misil balístico intercontinental contra la base militar británico-estadounidense de Diego García, en el océano Índico, como prueba de que Irán ha desarrollado capacidades que superan las estimaciones previas.
‘Dispararon un misil balístico intercontinental a Diego García. Son 4.000 kilómetros. He estado advirtiendo todo el tiempo: ahora tienen la capacidad de llegar profundamente a Europa’, señaló.
La respuesta de Israel
Netanyahu indicó que algunos países ‘comienzan a moverse en esa dirección’, pero advirtió que ‘se necesita más’. El presidente estadounidense Donald Trump ha expresado en reiteradas ocasiones su frustración por la escasa respuesta internacional de apoyo a la ofensiva.
El primer ministro también condenó los ataques iraníes en las cercanías de lugares santos en Jerusalén. ‘Dispararon sobre Jerusalén, justo al lado de los lugares sagrados de las tres religiones monoteístas: el Muro de los Lamentos, la Iglesia del Santo Sepulcro y la Mezquita de Al-Aqsa. Por un milagro, ninguno resultó dañado, pero estaban apuntando a los sitios sagrados de las tres grandes religiones monoteístas’, denunció.
El balance de víctimas
El misil caído sobre Arad dejó más de 60 heridos, diez de ellos graves, incluido un niño en estado crítico. A 30 kilómetros, en Dimona —sede de la mayor instalación nuclear israelí—, otro misil impactó en circunstancias similares.
En total, unas 120 personas resultaron heridas en ambos ataques. El ministro de Exteriores, Gideon Saar, también visitó la zona y afirmó que fue ‘un milagro’ que nadie muriera.
La jornada del domingo dejó además un ataque con misil balístico de ojiva de racimo sobre Tel Aviv, que dispersó submuniciones sobre una amplia zona urbana y dejó 15 heridos, uno grave. En el norte, Hezbolá mató a al menos una persona.
El balance diario del Ministerio de Salud israelí contabilizó un muerto y 303 heridos en menos de 24 horas. Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, los heridos hospitalizados en Israel suman 4.564.
En total, la guerra dejó 16 muertos en Israel frente a más de 1.200 reconocidos por Irán solo en la primera semana de la ofensiva, y más de un millar de fallecidos en Líbano.
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