La ciencia redefine la muerte: el papel de la genética en nuestra longevidad
Un estudio reciente descubre que la genética determina más de la mitad de nuestra longevidad, lo que puede cambiar la forma en que abordamos la medicina personalizada.

Un estudio reciente publicado en Science ha sacudido los cimientos de la biogerontología, sugiriendo que la heredabilidad de la esperanza de vida humana es mucho más alta de lo que se creía. El equipo de investigación, liderado por el biólogo molecular Uri Alon, ha descubierto que la genética determina alrededor del 55% de la longevidad, mientras que el estilo de vida y el entorno contribuyen con el resto.
El estudio y sus hallazgos
El estudio analiza los datos de gemelos nacidos entre 1870 y 1900, y descubre que al eliminar el ruido de la mortalidad extrínseca, la correlación genética se vuelve mucho más fuerte. Además, el equipo cruzó sus modelos con datos de hermanos de 444 centenarios estadounidenses, confirmando que la longevidad extrema se agrupa en familias mucho más de lo que el azar o el ambiente compartido podrían explicar.
Implicaciones para la medicina personalizada
Estos hallazgos tienen implicaciones enormes para la medicina personalizada. Si la "fecha de caducidad" de nuestros tejidos está más programada de lo que creíamos, las terapias antienvejecimiento deberán enfocarse mucho más en editar o modular esa carga genética, y no solo en decirnos que comamos más verdura.
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