Córdoba siente una fuerte contracción del 1,92% en el segundo trimestre de 2026: el IEF alerta sobre la caída de la actividad provincial
El IEF señala una contracción del 1,92% que supera la caída nacional y amenaza el empleo y el consumo en la provincia.

El Instituto de Economía y Finanzas (IEF) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNC dio a conocer este jueves su tercer informe trimestral, advirtiendo que la actividad económica de la provincia se encogió un 1,92% en el segundo trimestre de 2026, revirtiendo la leve recuperación que había comenzado a principios de año. El retroceso se dio en sectores clave como la agroindustria, el comercio y el empleo, y supera la caída registrada a nivel nacional.
Detalles del informe del IEF
El documento, llamado “Informe Técnico de la Economía de Córdoba”, muestra el comportamiento del Índice de la Actividad Económica de Córdoba (IAEC), elaborado por el Observatorio de la Actividad Económica de la misma facultad. El IAEC cayó 1,92% respecto al trimestre anterior, después de un modesto aumento del 0,48% en el primer trimestre. En términos interanuales, el índice descendió un 2,08% tras haber crecido un 2,16% en el trimestre previo.
El equipo de investigación, integrado por Clara Albarracín, Gonzalo Martín Díaz Mac William, Macarena Luz Olivero y Tiago Bruno, bajo la coordinación de Ignacio Juncos y Hernán Morero, explicó que la caída “reinserta a la economía provincial en una fase contractiva”. Además, la tendencia expansiva de los tres trimestres anteriores (+5,46% en T3‑2025, +3,53% en T4‑2025 y +2,16% en T1‑2026) quedó interrumpida de forma abrupta.
Sectores más golpeados
Ocho de las diez series mensuales que componen el IAEC registraron variaciones negativas. La “Industrialización de girasol” se desplomó un 15,51% trimestral y 13,51% interanual; la “Industrialización de soja” cayó un 7,14% en el trimestre y 4,19% respecto al mismo periodo del año anterior; y el “Patentamiento de vehículos” bajó un 5,03% trimestral, con una contracción del 13,51% interanual.
Otros indicadores de carácter general también retrocedieron: la recaudación del Impuesto a los Ingresos Brutos disminuyó un 3,37% trimestralmente, mientras que la demanda de empleo cayó un 3,14% en el mismo lapso y se desplomó un 13,48% en términos anuales. El consumo de gas industrial y energía eléctrica registró bajas del 2,63% y 1,76% trimestralmente, y el consumo de cemento Portland se contrajo un 2,67%.
Repercusiones para el bolsillo cordobés
El deterioro de la actividad agroindustrial tiene un impacto directo en los laburantes de la provincia. La caída de la industrialización de girasol y soja implica menos puestos de trabajo en las plantas de molienda y menos demanda de insumos locales, lo que se traduce en menos salarios circulando en la economía. Además, la baja en el patentamiento de vehículos afecta a los concesionarios y talleres de la zona, reduciendo la actividad comercial y los ingresos tributarios.
Para los consumidores, la contracción del IAEC se traduce en menor oferta de productos procesados y posibles aumentos de precios. La reducción de la recaudación del impuesto a los ingresos brutos también puede limitar la capacidad del gobierno provincial para financiar obras públicas y programas sociales, lo que repercute en la calidad de vida de los cordobeses.
Un vistazo al contexto nacional
Según el Estimador Mensual de la Actividad Económica (Emae) del INDEC, la economía nacional se contrajo un 0,93% en el mismo período, manteniendo un saldo interanual del 1,09%. La caída provincial es, por tanto, más pronunciada que la media nacional (‑1,92% vs ‑0,93%). La diferencia se explica, según el IEF, por la composición sectorial del shock: mientras a nivel nacional la producción agrícola primaria creció un 98,69% trimestral, en Córdoba ese impulso no se tradujo en mayor valor agregado industrial debido a los cuellos de botella en la molienda de soja y girasol.
Esta divergencia resalta la vulnerabilidad de la economía cordobesa frente a los choques externos y la necesidad de diversificar la matriz productiva para amortiguar futuros retrocesos.
Lecciones de la historia económica cordobesa
La provincia ha atravesado ciclos de auge y caída vinculados a la agroindustria desde la década de los 80, cuando la expansión de la molienda de soja impulsó un fuerte crecimiento del PBI provincial. Sin embargo, la sobredependencia de unos pocos cultivos ha generado periodos de estancamiento cuando los precios internacionales bajan o cuando se presentan problemas logísticos en las plantas de procesamiento.
En los últimos diez años, Córdoba logró diversificar su economía con la expansión del sector tecnológico y la industria automotriz, pero los datos del IEF indican que estos motores todavía no son lo suficientemente robustos como para compensar la caída de la agroindustria. El reto ahora es fortalecer la cadena de valor local, incentivar la inversión en nuevas tecnologías de procesamiento y promover la capacitación de los trabajadores para que la provincia pueda resistir mejor los vaivenes del mercado global.
En conclusión, la contracción del 1,92% del IAEC es una señal de alerta que invita a los responsables públicos y privados a poner el foco en la reactivación del sector productivo, en la generación de empleo de calidad y en la protección del poder adquisitivo de los cordobeses.
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