El ascenso de Abelardo de la Espriella: del movimiento Defensores de la Patria a la presidencia de Colombia
El ascenso de Abelardo de la Espriella a la presidencia de Colombia es un hito importante en la política del país

El ascenso de Abelardo de la Espriella: del movimiento Defensores de la Patria a la presidencia de Colombia
En una emocionante victoria, Abelardo de la Espriella ha sido elegido presidente de Colombia para el período 2026-2030. Su ascenso electoral se produjo en menos de un año, luego de crear el movimiento Defensores de la Patria y consolidarse como la principal figura de la derecha en las elecciones de 2026.
Un perfil en ascenso
Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978 y criado en Montería, capital del departamento de Córdoba, Abelardo de la Espriella cursó estudios de Derecho en la Universidad Sergio Arboleda. En 2002 fundó De la Espriella Lawyers, firma jurídica que con el paso de los años amplió operaciones a ciudades como Bogotá, Barranquilla, Medellín y Miami.
A través de su ejercicio profesional, representó a empresarios, artistas, militares y figuras públicas en distintos procesos judiciales relacionados con asuntos penales, civiles y de reputación. Su trayectoria profesional incluyó la defensa de clientes ampliamente conocidos en la opinión pública, entre ellos Álex Saab y David Murcia Guzmán, así como la representación de víctimas en procesos relacionados con violencia de género.
La creación del movimiento Defensores de la Patria
El movimiento Defensores de la Patria fue presentado en julio de 2025 como una plataforma política basada en postulados de nacionalismo conservador. Desde sus primeros actos públicos, De la Espriella sostuvo que Colombia atravesaba una situación crítica en materia de seguridad, economía e institucionalidad, argumentos que utilizó para justificar su aspiración presidencial.
Con el paso de los meses, las encuestas comenzaron a ubicarlo como uno de los principales referentes del voto opositor. La candidatura logró consolidarse en medio de un escenario de fragmentación de los sectores de centroderecha y derecha. Mientras otros aspirantes enfrentaban dificultades para construir alianzas o fortalecer sus campañas, De la Espriella concentró buena parte del respaldo de los electores críticos del Gobierno nacional.
La estrategia electoral
Su estrategia electoral estuvo basada en una confrontación directa con las propuestas del oficialismo y en la promesa de recuperar el orden público mediante una política de “mano dura” contra el crimen organizado y la corrupción. A lo largo de la campaña expresó admiración por líderes internacionales de derecha como Javier Milei, defendió el fortalecimiento de las fuerzas armadas y planteó la construcción de megacárceles de alta seguridad inspiradas en modelos implementados en otros países de la región.
Entre sus principales propuestas figuraron la reactivación de las fumigaciones contra cultivos ilícitos, el fortalecimiento de la cooperación militar con Estados Unidos e Israel, la creación de grupos especializados para combatir organizaciones criminales y la reducción de impuestos. También anunció su intención de impulsar nuevos contratos de exploración petrolera y eliminar el impuesto del 4×1000 como parte de una estrategia para estimular la actividad económica.
La figura de De la Espriella ha estado acompañada de controversias durante buena parte de su carrera pública. Organizaciones como la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresaron preocupaciones por acciones judiciales promovidas contra periodistas y columnistas, señalando que algunos de esos procesos podían generar efectos inhibitorios sobre el ejercicio de la libertad de expresión y el trabajo periodístico.
En materia programática, el nuevo presidente defendió la tesis de que “la paz no se negocia, se impone” y sostuvo que la principal prioridad de su administración será combatir el narcotráfico, la extorsión y los grupos armados ilegales. También manifestó su oposición al aborto, su respaldo a la denominada familia tradicional y su intención de fortalecer las relaciones estratégicas con Estados Unidos.
Casado desde 2008 con Ana Lucía Pineda y padre de cuatro hijos, De la Espriella llega a la Presidencia acompañado por el economista José Manuel Restrepo como vicepresidente. Con XXX votos obtenidos en la segunda vuelta, el abogado y empresario asumirá la conducción del país entre 2026 y 2030, tras una campaña que lo llevó en menos de un año desde la creación de un movimiento político propio hasta convertirse en el jefe de Estado de Colombia.
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