El debate sobre la mejor hora para ir al gimnasio tiene una respuesta científica
La respuesta científica al debate sobre la mejor hora para ir al gimnasio

El debate sobre la mejor hora para ir al gimnasio tiene una respuesta científica
En el mundo del deporte, hay un debate eterno en torno a la mejor hora para hacer ejercicio. Por un lado, están los que defienden que madrugar para entrenar a las seis de la mañana activa el metabolismo para el resto del día. Por otro lado, están los que aseguran que el cuerpo solo rinde al máximo después de salir de trabajar a última hora del día.
La respuesta a esta pregunta no es tan simple como parece. La fisiología del ejercicio es compleja y depende de muchos factores, como la biología individual de cada persona, los objetivos del entrenamiento y el reloj interno de cada deportista.
La biología de cada persona es diferente
La biología de cada persona es diferente y esto condiciona bastante la decisión de la mejor hora para ir al gimnasio. Los ritmos circadianos, que gobiernan la temperatura corporal y el rendimiento neuromuscular, alcanzan su pico máximo por la tarde, generalmente entre las 17:00 y las 19:00 horas.
Aunque la clave aquí está en si esto se puede traducir en más músculo a largo plazo. Los estudios recientes y ensayos controlados han demostrado que el mejor horario depende de la biología, los objetivos y el reloj interno de cada deportista.
Los estudios concretos
Un metaanálisis publicado en 2019 confirmó que la fuerza muscular de base es mayor en un horario de tarde. Sin embargo, para las personas más madrugadoras, también apuntaban que, si se mantiene la constancia en el mismo horario, las ganancias de fuerza y masa muscular a largo plazo son similares, independientemente del horario.
Aquí, tras hacer un seguimiento de 24 semanas, se demostró que hay una mayor ganancia de masa muscular en las piernas en el caso de que se haga un entrenamiento en combinación de musculación y pesas.
La situación matutina
Si el objetivo que se tiene marcado no es levantar el máximo peso posible, sino mejorar la salud cardiovascular o combatir la resistencia a la insulina, la balanza se inclina hacia la mañana. Un estudio publicado en 2024 analizó a los pacientes con síndrome metabólico que realizan ejercicio aeróbico intenso y encontró que entrenar por la mañana logró una reducción de la presión arterial sistólica del 4% frente a solo un 1% en el grupo de la tarde.
Además, el grupo más madrugador experimentó una mejora del 14% en lo que se refiere a resistencia a la insulina, en comparación con el 4% que consiguieron los vespertinos.
Depende de cada persona
Más allá de lo que digan las medias poblacionales, hay que tener en cuenta el componente genético y conductual de cada persona, y sobre todo su cronotipo. De esta manera, las personas que madrugan de manera natural rinden mejor por la mañana, mientras que los que rinden mejor por la noche, si se les obliga a entrenar a las seis de la mañana, la verdad es que van a tener una mayor fatiga y peor percepción de esfuerzo.
La mejor hora para ir al gimnasio es aquella en la que puedas mantener la adherencia a largo plazo. No hay una respuesta única y definitiva a esta pregunta, ya que depende de muchos factores individuales.
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