Femicidio de Cecilia Basaldúa: seis años sin justicia
A seis años del femicidio de Cecilia Basaldúa, Capilla del Monte se moviliza para exigir justicia y verdad en una causa sin culpables

A seis años del hallazgo que conmocionó a Capilla del Monte y a todo el país, el femicidio de Cecilia Basaldúa continúa siendo una herida abierta en la sociedad cordobesa. A pesar del paso del tiempo, el reclamo de su familia y de las organizaciones sociales sigue más firme que nunca bajo una premisa clara: justicia real y el fin de la impunidad.
Cronología de una lucha que no se detiene
Cecilia llegó a la localidad de Punilla en marzo de 2020, buscando un lugar tranquilo para escribir sobre sus viajes. Tras días de búsqueda intensa, su cuerpo fue encontrado el 25 de abril de aquel año. Desde entonces, el proceso judicial ha estado marcado por irregularidades, marchas y un juicio que, en 2022, terminó con la absolución del único imputado por falta de pruebas, devolviendo la investigación a fojas cero.
El pedido de verdad en Capilla del Monte
Este nuevo aniversario no es uno más. La comunidad se organiza para visibilizar que, a más de medio siglo de la tragedia, no existen responsables materiales ni intelectuales condenados. Los puntos clave del reclamo actual son:
- Apertura de nuevas líneas de investigación: La familia exige que se profundicen hipótesis que fueron descartadas inicialmente.
- Perspectiva de género: Un pedido constante para que el proceso judicial cumpla con los protocolos internacionales.
- Preservación de la memoria: Actividades culturales y marchas de silencio en el centro de la localidad.
El rol de la justicia cordobesa en la causa
La falta de respuestas concretas ha generado un clima de desconfianza en las instituciones. El femicidio de Cecilia Basaldúa se ha convertido en un emblema de las dificultades que enfrenta el sistema penal para resolver crímenes complejos en contextos de vulnerabilidad.
¿Cómo recordamos a Cecilia hoy?
Más allá del expediente judicial, el legado de Cecilia vive en su espíritu viajero y en la unión de quienes no permiten que su nombre caiga en el olvido. Las redes sociales y las plazas de Córdoba se llenarán este fin de semana con su rostro, recordando que detrás de cada cifra hay una historia, una familia y un pedido de justicia que no prescribe.



