La economía argentina avanza a dos velocidades: sectores ganadores y perdedores
La economía argentina se encuentra en un período de gran disparidad entre sus sectores productivos, con algunos en crecimiento y otros en declive.

La paradoja de la economía argentina
La economía argentina se encuentra en un período de gran disparidad entre sus sectores productivos. Mientras que las actividades relacionadas con la exportación y el interior del país, como la minería, el agro y el petróleo, exhiben tasas de crecimiento elevadas y sostienen el avance general, los segmentos más vinculados con la vida urbana, como el comercio, la industria y la construcción, muestran señales claras de estancamiento o desaceleración.
El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE)
El EMAE del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) anotó un máximo histórico en los últimos dos meses, lo que refleja un desempeño destacado de la economía. Sin embargo, la paradoja de este escenario dual radica en que las ramas económicas que más crecen y explican el avance del nivel de actividad emplean menos trabajadores que aquellos que permanecen rezagados.
Los sectores ganadores y perdedores
El agro, la minería y el petróleo aportan volumen y expansión, pero su impacto en el empleo limita la mejora en los indicadores sociales y en la distribución de los beneficios del crecimiento. Por otro lado, la construcción, el comercio y la industria manufacturera son los sectores que más han perdido terreno, con una desocupación que experimentó un alza de 1,1 puntos porcentuales hasta 7,5% al cierre de 2025.
La desocupación y el empleo
La construcción aparece como la principal fuente de desocupación, ya que casi una de cada cinco personas desocupadas trabajaba en ese sector. El comercio aportó el 16% de los casos, el servicio doméstico el 11,3% y la industria manufacturera el 9,7%. El conjunto de las demás actividades sumó el 42,9% restante.
El futuro de la economía argentina
La evolución futura de la economía dependerá en buena medida de la capacidad de los sectores relegados para recuperar terreno, un desafío condicionado por la debilidad del consumo interno y del crédito. Mientras tanto, la dinámica económica avanza impulsada por motores poco intensivos en generación de trabajo, acentuando la brecha entre los distintos componentes del entramado productivo.
Los analistas y sus proyecciones
Los analistas de Invecq destacaron que los motores que habían traccionado a la economía en diciembre -agro y energía- se apagaron en enero, aunque el índice arrojó un dato positivo. También señalaron que la desaceleración del crédito y el incremento de la morosidad desaceleraron al EMAE. Por su parte, los economistas de LCG proyectaron que el crecimiento anual estará traccionado por petróleo, minería, agro e intermediación financiera, ya que para el resto no hay drivers claros que impulsen un desarrollo vigoroso.
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