Salud

Los microplásticos han encontrado un nuevo hogar en nuestro organismo: la bilis

Un estudio reciente ha descubierto la presencia de microplásticos en la bilis, lo que plantea interrogantes sobre la forma en que afectan a nuestra salud.

Los microplásticos han encontrado un nuevo hogar en nuestro organismo: la bilis

Un nuevo capítulo en la historia de la contaminación por plásticos

Contaminación por plásticos

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José A. Lizana

Colaborador

La contaminación por plásticos es un tema que ha estado en la agenda durante varios años, y aunque parece que la conciencia sobre el daño que causan es creciente, todavía hay mucho por descubrir sobre la forma en que afectan a nuestro organismo. Uno de los aspectos más preocupantes es la acumulación de microplásticos en nuestra bilis, un proceso que ha sido descubierto recientemente por un estudio publicado en la revista Environmental Science and Ecotechnology.

Los investigadores analizaron 14 muestras de bilis humana, cinco procedentes de pacientes sanos sin cálculos biliares y nueve de pacientes con piedras en la vesícula. Los resultados fueron contundentes, ya que encontraron microplásticos en las muestras, destacando principalmente dos de los polímeros más comunes en nuestra vida diaria: el polietileno (PE) y el tereftalato de polietileno (PET).

El tamaño de las partículas era de entre 20 y 50 micrómetros, lo que les permite atravesar las barreras biológicas y acumularse en la vesícula biliar. Esto no es solo un problema para los pacientes con cálculos biliares, ya que también puede afectar a personas sanas, lo que sugiere que la contaminación por plásticos es un problema de salud pública sistémico.

Además de la presencia de plástico en la bilis, se pudo ver que los pacientes que presentaban cálculos biliares mostraron una mayor carga de microplásticos. Algo fundamental, puesto que es un dato que encaja con investigaciones recientes que sugieren que estas partículas podrían actuar como ‘semillas’ alrededor de los cuales se agrupa el colesterol para formar las temidas piedras en la vesícula.

Este estudio destaca la importancia de seguir investigando sobre la forma en que los microplásticos afectan a nuestro organismo. Aunque todavía no tenemos mucha idea del daño que pueden hacer, es evidente que la contaminación por plásticos es un problema que no puede ser ignorado. La bilis, un órgano clave para el proceso de digestión, se ha convertido en un nuevo hogar para los microplásticos, lo que plantea interrogantes sobre las posibles consecuencias a largo plazo para nuestra salud.

Es importante destacar que la melatonina podría ser un protector contra el estrés oxidativo y la disfunción mitocondrial causados por los microplásticos. También se ha encontrado que el ácido ursodesoxicólico, un fármaco utilizado para ‘disolver’ las litiasis biliares, puede ayudar a reducir la toxicidad de los microplásticos en la vesícula biliar.

En conclusión, la acumulación de microplásticos en nuestra bilis es un tema que requiere atención inmediata. Es fundamental seguir investigando sobre la forma en que estos pequeños plásticos afectan a nuestro organismo y encontrar formas de prevenir su acumulación. La salud de nuestra vesícula biliar y, por extensión, nuestra salud en general, depende de ello.

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