¿Quién tiró el gatillo en el 737 Max? Las incógnitas del ataque al capitán en el vuelo Flydubai
Un descenso brusco, señales de secuestro y una pelea en la cabina que aún no tienen explicación clara.

¿Quién tiró el gatillo en el 737 Max? Las incógnitas del ataque al capitán en el vuelo Flydubai
El vuelo FZ1073 de Flydubai, un Boeing 737 Max 8 que partió de Dubái con destino a Tel Aviv, vivió un episodio que todavía suena a película de acción. A los pocos minutos de su recorrido, el avión perdió entre 14.000 y 16.000 pies de altitud, emitió los códigos de emergencia 7700 y 7500 y realizó un aterrizaje de urgencia en Tabuk, Arabia Saudí. Según las primeras versiones, el copiloto, de nacionalidad omaní, habría empujado al capitán, emiratí, a un combate físico dentro de la cabina, provocando el descenso abrupto. La hipótesis de un intento deliberado de estrellar la aeronave se mezcla con la de un episodio de salud mental o un simple accidente de rutina, y las autoridades saudíes, israelíes y la propia aerolínea siguen sin dar una respuesta definitiva.
Los hechos que se conocen hasta ahora
El avión llevaba 174 ocupantes, entre ellos 27 niños. Tras el brusco descenso, la tripulación logró dar la vuelta al aparato y aterrizar en la pista de Tabuk sin que se produjera una catástrofe mayor. El capitán y el copiloto resultaron heridos y fueron trasladados a un hospital local; el resto de los pasajeros salió ileso. Las grabaciones de la cabina y los datos de vuelo, que normalmente son la pieza clave para reconstruir lo ocurrido, no han sido publicados, lo que dificulta que los investigadores externos verifiquen las versiones oficiales.
El Canal 12 y Ynet apuntan a una evaluación cada vez más firme de que se trató de un atentado. Por otro lado, The Times of Israel menciona que se están barajando hipótesis como un episodio de salud mental del copiloto. En ambos casos, la falta de pruebas concluyentes mantiene la incertidumbre.
¿Qué dice la señal de emergencia?
Según los reportes, la aeronave emitió primero el código general de emergencia 7700 y, minutos después, el 7500, que indica “secuestró o interferencia ilícita”. Un funcionario israelí declaró a Reuters que los pilotos enviaron ambas señales tras una pelea física, pero no quedó claro si la emisión del 7500 fue intencional o el resultado de una confusión en medio del caos. Saber quién pulsó los botones y en qué momento sería crucial para determinar si hubo una intención deliberada de secuestrar o simplemente una reacción instintiva ante la agresión.
La puerta de la cabina, blindada desde los atentados del 11 de septiembre, también generó debate. Un pasajero relató haber escuchado gritos y visto sangre al abrirse la puerta, mientras que otro aseguró que la tripulación la mantuvo cerrada para impedir el acceso del copiloto agresor. En medio de la confusión, algunos testigos mencionaron la presencia de una navaja dentro de la cabina, aunque no se ha esclarecido cómo llegó allí.
El trasfondo geopolítico y sus repercusiones
El caso cobra una dimensión extra cuando se considera que Israel no mantiene relaciones diplomáticas con Omán, país de origen del copiloto sospechoso, y que el acuerdo aéreo entre Flydubai y Emiratos exige que los pilotos provengan de naciones que hayan normalizado sus relaciones con Israel. La ministra de Transporte israelí, Miri Regev, pidió suspender los vuelos de Flydubai a Israel y revisó si Emiratos violó el convenio. La investigación saudí, con participación israelí, también indaga cómo se aprobó el viaje del copiloto y si se cumplió la revisión individual que la normativa exige a cada tripulante extranjero.
Para la industria aérea regional, el incidente pone sobre la mesa la necesidad de reforzar los protocolos de salud mental y de seguridad en la cabina. Tras el desastre de Germanwings en 2015, muchas aerolíneas europeas y canadienses exigieron la presencia de dos personas en la cabina en todo momento. Sin embargo, el modelo de Flydubai sigue dependiendo en gran medida de la autodeclaración de los pilotos, lo que abre la puerta a posibles fallas de detección.
En Córdoba y el resto de la provincia, la noticia ha despertado inquietud entre los viajeros frecuentes y los operadores turísticos que utilizan rutas de bajo costo hacia Oriente Medio. La percepción de seguridad en los vuelos de bajo costo podría verse afectada, lo que a su vez repercutiría en la demanda y en los precios de los pasajes, un tema que preocupa a los agentes de viajes locales.
Una mirada al futuro: ¿Qué sigue para Flydubai?
El presidente ejecutivo de Flydubai anunció que enviará otro avión desde Dubái para repatriar a los pasajeros que quedaron varados en Tabuk. Mientras tanto, la aerolínea ha declarado que el vuelo “experimentó un incidente” y que todos los pasajeros están a salvo. La compañía también ha prometido cooperar con las investigaciones saudíes e israelíes y ha iniciado una revisión interna de sus procedimientos de selección y entrenamiento de tripulación.
En el plano legal, el copiloto sospechoso ya está bajo custodia saudí y será interrogado con la participación de autoridades israelíes. La ausencia de una declaración oficial conjunta entre Arabia Saudí, Israel y Emiratos dificulta la construcción de una narrativa clara, pero los próximos días podrían traer más datos, sobre todo si se publican los registros de vuelo y las grabaciones de la cabina.
Raíces y precedentes: la sombra de Germanwings y la seguridad aérea post‑11‑S
El atentado recuerda al trágico accidente de Germanwings, donde el copiloto, bajo tratamiento psiquiátrico, deliberó el choque del avión en 2015. Tras ese hecho, la Unión Europea impuso normas más estrictas para la vigilancia de la salud mental de los pilotos. En América del Norte, la normativa llegó a exigir la presencia de dos tripulantes en la cabina, una medida que buscaba evitar que un solo piloto pudiera actuar sin control.
Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, las puertas de la cabina de los aviones comerciales fueron blindadas y los protocolos de seguridad se endurecieron. No obstante, la posibilidad de que un piloto use una navaja o cualquier objeto cortante dentro de la cabina sigue siendo una vulnerabilidad que las autoridades deben abordar con mayor rigor.
En el contexto argentino, la lección es clara: los operadores locales deben revisar sus propias políticas de salud mental y seguridad de la tripulación, especialmente en rutas internacionales donde convergen intereses geopolíticos y comerciales. La experiencia de Flydubai podría servir como catalizador para que la Autoridad Aeronáutica Civil (AAC) actualice sus directrices y garantice que los pilotos extranjeros cumplan con estándares de seguridad equivalentes a los de la aviación nacional.
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