El gobierno británico se encuentra en medio de una grave crisis política después de que se revelara que Peter Mandelson, el ex embajador en Washington, fue autorizado a ocupar su cargo a pesar de no haber superado el control de seguridad de los servicios de inteligencia. La noticia ha generado un gran revuelo en el Reino Unido y ha puesto al primer ministro, Keir Starmer, en una situación muy delicada.
Según informes, el Ministerio de Exteriores concedió la autorización de seguridad a Mandelson en enero de 2025, a pesar de que los servicios de inteligencia habían recomendado en contra. El primer ministro aseguró que no había conocido esta decisión hasta esta semana y destituyó de inmediato a sir Olly Robbins, el alto funcionario de Exteriores responsable de la acreditación.
El caso Mandelson: un escándalo que no cesa
El caso de Mandelson es un escándalo que ha estado generando polémica desde septiembre, cuando el periódico The Sun publicó correos electrónicos en los que el ex embajador sugería que la condena del financiero Jeffrey Epstein era injusta y lo instaba a recurrir. Starmer lo destituyó horas después y calificó esos mensajes de reprobables. En febrero de 2026, Mandelson fue detenido por sospecha de revelación de secretos oficiales y liberado bajo fianza.
La reacción de la oposición
La oposición ha sido rápida en reaccionar ante la noticia. La líder conservadora, Kemi Badenoch, acusó a Starmer de haber engañado al Parlamento, mientras que los líderes de Reform UK y los Liberal Demócratas exigieron su renuncia. El Partido Nacionalista Escocés lo denunció ante el asesor de ética del gobierno.
La acumulación de errores en torno a Mandelson ha colocado a Starmer ante la amenaza más seria desde que llegó al poder. El procedimiento de control de seguridad de alto nivel, aplicado a quienes acceden a información clasificada, implica un escrutinio de finanzas, conexiones y historial privado. The Guardian informó que los analistas rechazaron la acreditación de Mandelson a finales de enero de 2025, y que funcionarios de Exteriores revirtieron esa decisión en 48 horas.
El impacto en los mercados
El impacto de la noticia en los mercados ha sido inmediato. El rendimiento del bono soberano a diez años subió hasta cinco puntos básicos, al 4,87%, lo que indica que los inversores descuentan el riesgo de un relevo en Downing Street más propenso al gasto. La incertidumbre llega en un momento crítico, ya que el 7 de mayo se celebran elecciones locales, incluidas las asambleas de Escocia y Gales, que serán el primer gran test electoral del Gobierno laborista.
Dentro del partido, la inquietud crece. Varios diputados señalaron en privado que no resulta verosímil que Exteriores no trasladara ninguna alerta a Downing Street. La presidenta del Comité de Asuntos Exteriores, Emily Thornberry, exigió respuestas: ¿Quién anuló esas advertencias?
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