Trump ordenó la misión de rescate en Irán tras recibir un dato crucial en la Casa Blanca
La misión de rescate en Irán fue un éxito para Estados Unidos, pero ahora Trump debe resolver la situación en el estrecho de Ormuz.

La noche decisiva en la Casa Blanca
La medianoche del viernes en Washington marcó el inicio de una noche de gran tensión en la Casa Blanca. El presidente Donald Trump se encontraba en su despacho, rodeado de sus asesores y militares, evaluando la situación del piloto derribado en Irán. El caza F-15 había sido abatido por el régimen chiíta, y la suerte del aviador era un misterio. La CIA había proporcionado dos datos verosímiles: el piloto estaba herido y se escondía en la montaña.
La misión de rescate
La información secreta llegó a la Casa Blanca y fue evaluada por Trump y su equipo, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio. El piloto había caído en el sudoeste de la provincia de Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad, una zona montañosa bajo el control operativo de la Guardia Revolucionaria de Irán. La CIA también filtró que el piloto ya había sido rescatado y sería extraído por vía terrestre, pero resultó ser falso.
La operación en territorio enemigo
El Pentágono necesitaba algunas horas para preparar la misión detrás de las líneas enemigas. La misión consistía en llegar a las montañas de Irán, tomar contacto con el piloto, encontrar un punto de rescate y abandonar la zona rumbo al Golfo Pérsico. El aviador de Estados Unidos estaba rodeado por las montañas, mientras se acercaba una brigada de la Guardia Revolucionaria iraní. No había lugar para correr.
El combate en las montañas
El Pentágono había enviado dos aviones MC-130, que habitualmente se utilizan para ejecutar operaciones encubiertas o rescatar tropas en situaciones militares complejas. En territorio iraní, las tropas especiales que llegaron en los dos MC-130 se enfrentaron con la Guardia Revolucionaria. Fueron apoyadas por un intenso fuego aéreo que trataba de ser repelido por los misiles de Irán. Durante el combate, los dos aviones MC-130 fueron destruidos.
El regreso del piloto
La operación había concluido en la medianoche del sábado, hora de Washington, amanecer del domingo en Irán. El piloto, cuyo nombre aún se mantiene en reserva, regresó herido a una base del Golfo Pérsico. Con la información verosímil de la CIA, el presidente Trump hizo una apuesta militar que cumplió su objetivo político. La crisis del piloto derribado en Irán concluyó de manera ideal para Estados Unidos: no sufrió bajas y Irán no pudo aprovechar un incidente de combate que hubiera complicado la estrategia militar y diplomática de la Casa Blanca.
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