La verdad detrás del mito de los dos litros de agua al día

La ciencia desmiente el mito de los dos litros de agua al día y revela la verdad sobre las necesidades de hidratación.

Desde 1945, se nos ha inculcado la idea de que debemos beber dos litros de agua al día. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que esta regla no es universal y que las necesidades de hidratación varían de persona a persona.

El origen del error

El mito de los dos litros de agua al día se originó a partir de una malinterpretación de una guía del Food and Nutrition Board en 1945. La guía recomendaba una ingesta de 2,5 litros de líquidos al día, pero la mayoría de la gente ignoró la parte que decía que la mayor parte de esta cantidad está en los alimentos preparados.

Lo que dicen las instituciones

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria estableció la ingesta adecuada de agua en 2 litros al día para mujeres y 2,5 litros al día para hombres en 2010. Sin embargo, es importante destacar que esto se refiere a agua total, es decir, la suma de bebidas más alimentos.

La ciencia más reciente

Estudios científicos recientes han demostrado que las necesidades de hidratación varían enormemente entre las personas. Un estudio publicado en Science en 2022 encontró que las necesidades reales de ingesta de agua rondan entre los 1,5 y 1,8 litros al día para la mayoría de las personas en climas templados y con vidas sedentarias.

¿Más agua es mejor?

No necesariamente. La fisiología moderna desmiente el miedo a no beber suficiente agua antes de tener sed. El cuerpo humano tiene un sistema de osmorregulación extremadamente sensible que activa la sensación de sed cuando la concentración de solutos en sangre aumenta apenas un 2%.

Cuándo hay que beber más agua

Aunque no hay una regla fija para todos, hay situaciones en las que se requiere una mayor ingesta de agua, como en el caso de personas que realizan ejercicio intenso o viven en climas cálidos. También se recomienda beber más agua en casos de infecciones urinarias, pérdida de peso o para prevenir la formación de piedras en el riñón.

Exit mobile version