Mundo

A los 90 años el japonés Toshisuke Kanazawa vuelve a levantar el telón del fisicoculturismo

El veterano japonés rompe récords y ofrece lecciones de entrenamiento para los seniors cordobeses.

A los 90 años el japonés Toshisuke Kanazawa vuelve a levantar el telón del fisicoculturismo

Hiroshima, 30 de agosto – El veterano Toshisuke Kanazawa, recién cumplidos 90 años, se alzó con la categoría de 85 años o más en el All Japan Masters Fitness Championship. Con la victoria, el atleta se consagró como el fisicoculturista competitivo de mayor edad en la historia de Japón y sumó su decimoséptimo título nacional, mientras se prepara para el Japan Championships del 6 de octubre.

Una carrera que atraviesa siete décadas

Kanazawa empezó a competir a los 20 años, cuando el fisicoculturismo apenas empezaba a calar en la cultura japonesa. Su primer gran logro llegó en 1960, al coronarse Mr. Japan a los 24 años, repitiendo la hazaña en 1963. En 1967 alcanzó el cuarto puesto en el IFBB Universe, proyectando su nombre más allá de las fronteras niponas. Tras retirarse a los 34 años, volvió a los 50 impulsado por la enfermedad de su esposa, iniciando una segunda etapa marcada por títulos Masters y récords de longevidad.

El último triunfo, conseguido apenas 24 horas después de cumplir 90 años, no solo confirma su condición de leyenda, sino que también abre una ventana para reflexionar sobre la práctica del deporte en la tercera edad. En una sociedad como la nuestra, donde el número de adultos mayores activos está en aumento, la historia de Kanazawa se vuelve un referente para gimnasios cordobeses que buscan adaptar sus programas a un público senior.

El método del “trabajo inteligente” que lo mantiene en forma

En su juventud, el japonés entrenaba hasta seis horas diarias con rutinas de alta exigencia. Hoy su jornada se reduce a tres horas, con énfasis en fuerza, poses y control corporal. Un detalle clave es el descanso prolongado: dedica hasta siete días a la recuperación de un mismo grupo muscular, evitando la sobrecarga que a la edad avanzada puede provocar lesiones.

Su alimentación es otro pilar. Hace décadas eliminó carne, pescado, alcohol y tabaco, optando por una dieta basada en alimentos tradicionales japoneses de bajo procesamiento. La combinación de una alimentación vegetariana, estiramientos diarios y aceites naturales para la piel ha permitido que su movilidad articular se mantenga sin perder la estética que el jurado valora en el escenario.

Qué puede aprender la comunidad fitness de Córdoba

Los entrenadores de la provincia pueden extraer lecciones valiosas: la importancia de adaptar la carga de trabajo al envejecimiento, la necesidad de periodizar los descansos y la ventaja de una dieta menos industrializada. Además, la historia de Kanazawa refuerza la tendencia creciente en Córdoba de “senior gyms”, espacios donde la gente mayor se reúne para entrenar bajo supervisión profesional, impulsando un mercado de suplementos y equipamiento especializado.

En el contexto económico argentino, donde la inflación golpea los precios de los suplementos importados, la práctica de una alimentación basada en productos locales y menos procesados se vuelve una alternativa viable y saludable. Los gimnasios pueden usar este ejemplo para promover planes de entrenamiento que reduzcan la dependencia de suplementos costosos y fomenten la autosuficiencia alimentaria.

Próximos pasos y la mirada al futuro

Kanazawa ya anunció su próximo desafío: el Japan Championships del 6 de octubre. En sus propias palabras, “todavía no estoy ni cerca de la línea de meta”. Su objetivo es seguir compitiendo hasta los 100 años, convirtiéndose en un ejemplo vivo de que la edad no es un obstáculo para seguir persiguiendo metas.

Para los cordobeses, su historia sirve como recordatorio de que la disciplina, la constancia y la adaptación son las claves para una vida activa. Los clubes deportivos de la región están empezando a crear “ciclos de longevidad” inspirados en casos como el de Kanazawa, donde la meta no es solo ganar, sino mantener la salud y la autoestima a lo largo de los años.

Raíces y legado: del Japón de los 60 a la era de los seniors activos

El fisicoculturismo en Japón surgió en los años 50, influenciado por la ola de culturismo occidental. En esa época, pocos atletas tenían la oportunidad de competir a nivel internacional. Kanazawa fue uno de los pioneros que, al ganar Mr. Japan en 1960 y 1963, ayudó a legitimar la disciplina en su país. Su paso por el IFBB Universe en 1967 marcó la primera incursión japonesa en el escenario global, abriendo puertas a futuras generaciones.

Durante los años 80 y 90, el deporte se popularizó en los gimnasios urbanos, pero fue la categoría Masters la que permitió a los mayores seguir compitiendo. Kanazawa, al volver a los 50, encarnó esa segunda ola y, con cada título Masters, demostró que la edad es solo un número.

Hoy, a casi un siglo de su nacimiento, su legado trasciende los trofeos. Es un testimonio viviente de la capacidad humana para reinventarse, y su historia está resonando en lugares tan lejanos como Córdoba, donde la cultura del “bienestar a cualquier edad” está cobrando fuerza.

Artículos relacionados

Volver al botón superior
📻
EN VIVO