Arranca en Córdoba el primer monitoreo de mosquitos Aedes aegypti de la temporada 2026/27
Promotores de salud recorren la capital para detectar criaderos y educar a la comunidad

Arranca en Córdoba el primer monitoreo de mosquitos Aedes aegypti de la temporada 2026/27
El Ministerio de Salud de la Provincia puso en marcha este martes el primer monitoreo aédico de la temporada 2026/2027 en la ciudad de Córdoba, con el objetivo de detectar y eliminar criaderos de Aedes aegypti antes de que el clima cálido favorezca su proliferación. La campaña, que se extenderá hasta el viernes 25 de septiembre, forma parte del Plan Provincial para el abordaje del dengue, chikungunya y zika y contempla visitas a hogares de distintos barrios de la capital.
Cómo se desarrollan las visitas de campo
Los equipos de promotores y promotoras de salud, identificados con chalecos oficiales, credenciales y material informativo, salen a la calle entre las 9:00 y las 13:00. Cada operario recorre una lista de viviendas seleccionadas al azar y, con la autorización de los vecinos, ingresa al domicilio para inspeccionar recipientes que puedan acumular agua estancada: baldes, floreros, tanques y neumáticos son los principales focos de cría.
Una vez localizado un posible criadero, el equipo entrega folletos explicativos y brinda asesoramiento práctico: cómo tapar o vaciar los recipientes, usar repelentes y mosquiteros, y reconocer los primeros síntomas del dengue, la chikungunya y el zika. Además, se entrega una tarjeta con el número de la línea de emergencias sanitarias para que, ante cualquier duda, los vecinos puedan consultar rápidamente.
Barrios foco del monitoreo
El cronograma de la semana contempla dos jornadas de trabajo intensivo. El jueves 24 de septiembre los operativos pasarán por San Vicente, Villa Revol, Ampliación San Pablo, Urquiza, Las Lilas, Acosta y Obrero. El viernes 25, la ruta se desplaza a Cabo Farina, Los Plátanos, Parque República, Matienzo, Las Flores, Ameghino Norte y Maipú Segunda Sección. Estas zonas fueron elegidas por presentar, en años anteriores, una mayor densidad de casos de dengue y por su vulnerabilidad socio‑económica, que suele dificultar la aplicación de medidas preventivas.
Los promotores llevan consigo kits de inspección que incluyen guantes, linternas y recipientes de plástico para recoger muestras de agua. Cuando encuentran larvas, anotan la ubicación exacta y la remiten al Laboratorio Provincial de Entomología, que realiza el conteo y la identificación de la especie. Los resultados se cargan en tiempo real a la plataforma digital del Ministerio, lo que permite ajustar rápidamente las acciones de control vectorial.
Impacto del Plan Provincial para dengue, chikungunya y zika
El plan, impulsado por la cartera sanitaria, no solo contempla el monitoreo de criaderos, sino también la fumigación puntual en áreas con alta densidad de mosquitos y la difusión masiva de campañas en medios locales. Se estima que, si se logra reducir en un 30 % la cantidad de recipientes con agua estancada, la incidencia de casos de dengue en la próxima temporada podría disminuir en alrededor de 15 %.
Para la población cordobesa, la relevancia del plan va más allá de la salud pública. Cada caso de dengue genera costos directos (consultas, exámenes, internaciones) y costos indirectos (días de trabajo perdidos, carga para las familias). Un brote severo puede afectar el turismo local, sobre todo en barrios con atractivos culturales y gastronómicos, lo que repercute en el bolsillo de pequeños comercios y emprendedores.
Una mirada histórica al dengue en la región
El dengue no es una amenaza nueva para Córdoba. Desde la década de los 90, la provincia ha registrado episodios epidémicos que obligaron a activar planes de emergencia. En 2009, la ciudad vivió una de sus peores oleadas, con más de 2 000 casos confirmados y varios fallecimientos. Aquella crisis impulsó la creación del Programa de Vigilancia y Control del Aedes, precursor del actual plan provincial.
En los últimos años, la combinación de veranos más cálidos y lluvias irregulares, atribuida al cambio climático, ha favorecido la expansión del mosquito vector. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la temperatura media de la capital ha aumentado 0,8 °C en los últimos diez años, lo que acelera el ciclo de vida del Aedes aegypti y amplía la ventana de transmisión de los virus.
La experiencia acumulada ha llevado a la provincia a desarrollar una red de laboratorios y a capacitar a cientos de promotores de salud. Esta infraestructura, ahora puesta en marcha para la temporada 2026/27, representa una inversión estratégica que busca no solo reaccionar ante los brotes, sino anticiparse a ellos, convirtiendo a Córdoba en un referente nacional de prevención vectorial.
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