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Bastilla en llamas: la nueva ola de protestas estudiantiles en Francia y su eco en Córdoba

La revuelta en la Bastilla vuelve a la agenda global y plantea un espejo para la educación cordobesa.

La mañana del jueves 12 de octubre la policía francesa desplegó cañones de agua contra una multitud de jóvenes que se había congregado en la emblemática plaza de la Bastilla, en París. El operativo, que incluyó cargas, gases lacrimógenos y la intervención de la Brigada Motorizada para Represión de Acciones Violentas (BRAV‑M), terminó con la convocatoria a una nueva concentración masiva para el próximo 13 de octubre, mientras los sindicatos estudiantiles calificaban la respuesta del Gobierno como insuficiente.

La jornada de protestas y la respuesta policial

Si bien la movilización de este jueves no alcanzó la magnitud del martes anterior, cuando los sindicatos estimaron hasta 450.000 manifestantes en todo el país, la Bastilla volvió a ser el epicentro de la revuelta. Decenas de adolescentes escalaron el monumento, ondearon la bandera tricolor y entonaron el himno nacional antes de que los antidisturbios iniciaran el desalojo con cañones de agua y gases lacrimógenos. Un portavoz policial explicó que la acción se vio obligada a cargar tras recibir “impactos de proyectiles”, entre los que se encontraban adoquines y pirotecnia lanzados por algunos manifestantes.

Los sindicatos estudiantiles, encabezados por la Union Étudiante, recomendaron a los asistentes trasladarse a la plaza de la Nación, a dos kilómetros al este, para evitar el enfrentamiento directo con la fuerza policial. Sin embargo, la tensión se mantuvo alta en varios puntos de la capital y en otras ciudades como Reims, Lormont y Port‑de‑Bouc, donde se registraron agresiones contra policías y daños materiales valorados en cientos de miles de euros.

Reclamos que no cesan: educación, Parcoursup y la exigencia de 10.000 millones

Los estudiantes, mayormente de entre 15 y 18 años, protestan contra la falta de reemplazo de profesores, aulas en ruinas, horarios sobrecargados y el polémico sistema Parcoursup, que consideran poco transparente. La vocera Sabrine Kharbach declaró que “mientras no haya 10.000 millones de euros sobre la mesa, seguiremos movilizándonos”, sumando a su lista de demandas a los agricultores, bomberos y docentes.

El Ministerio de Educación informó que 375 escuelas permanecían cerradas total o parcialmente, una cifra menor que la del martes, pero que sigue afectando la continuidad lectiva. En el liceo Helene Boucher, en el noreste de París, los jóvenes erigieron barricadas antes de que la policía interviniera con gas lacrimógeno, convirtiendo al centro en uno de los focos de enfrentamiento.

Impacto en la agenda argentina: ¿qué le dice a Córdoba?

Desde Córdoba, la noticia genera un eco particular. Los estudiantes cordobeses, que también reclaman mayor inversión en infraestructura escolar y salarios dignos para los docentes, observan con atención la lucha francesa. “Nosotros también estamos cansados de aulas sin calefacción y de profesores que faltan por falta de recursos”, comentó una estudiante de la Escuela Normal Superior. La presión sobre el Gobierno argentino para que aumente el presupuesto educativo, que actualmente ronda el 4,5% del PIB, se intensifica al ver que la movilización en Francia ha logrado colocar la educación en la agenda de los medios internacionales.

Además, la polémica sobre Parcoursup resuena con la discusión sobre la reforma del sistema de acceso a la universidad en Argentina, donde la carga de la prueba de ingreso y la falta de cupos en carreras estratégicas generan una sensación de exclusión similar. Analistas de la Universidad Nacional de Córdoba advierten que la experiencia francesa puede servir de referencia para organizar protestas coordinadas y ejercer presión sobre el Congreso antes de la discusión del presupuesto 2025.

El plan de urgencia del gobierno francés y la reacción de la oposición

El ministro de Educación, Édouard Geffray, prometió desvelar durante la noche un “plan de urgencia” centrado en el reemplazo de profesores ausentes, aunque los organizadores aseguran que esa medida no será suficiente para frenar la movilización. El primer ministro Sébastien Lecornu, por su parte, reconoció la gravedad de la situación pero pospuso decisiones concretas para finales de octubre.

En el escenario político, la ultraderechista Marine Le Pen acusó al gobierno de favorecer a los manifestantes violentos, mientras que el candidato de La Francia Insumisa, Jean‑Luc Mélenchon, celebró la “nueva toma de la Bastilla” como símbolo de resistencia popular.

Un contexto histórico que vuelve a resonar

La Bastilla, símbolo de la Revolución de 1789, vuelve a ser escenario de una revuelta que, según los propios manifestantes, marca un punto de inflexión en la historia de la educación francesa. La referencia a la toma de la Bastilla no es casual: los jóvenes buscan asociar su lucha a la tradición de la reivindicación de derechos frente a un poder percibido como autoritario.

En Córdoba, la memoria de la Revolución de Mayo y la lucha por la autonomía provincial siguen presentes en la cultura cívica. La analogía entre la toma de la Bastilla y las protestas estudiantiles locales refuerza la idea de que la defensa de la educación pública es una causa que trasciende fronteras.

Perspectivas a futuro: ¿hasta cuándo seguirá la protesta?

Los sindicatos han anunciado que, de no recibir una respuesta financiera concreta, la movilización podría extenderse hasta diciembre. Hasta la fecha, el movimiento ha dejado más de 300 heridos y 6.600 detenciones, la mayoría menores de edad, según el Ministerio del Interior. Los casos de adolescentes gravemente lesionados —uno sin una mano, otro con la visión de un ojo y un tercero con graves heridas en la mandíbula— han motivado la participación de padres y madres en las manifestaciones.

En Córdoba, los sindicatos docentes y estudiantiles están evaluando la posibilidad de convocar una marcha solidaria en la Plaza San Martín, con la intención de mostrar apoyo a sus pares franceses y, al mismo tiempo, presionar al Gobierno provincial para que aumente la inversión educativa.

Raíces de la protesta estudiantil en Francia y su repercusión en América Latina

La crisis educativa en Francia tiene antecedentes que se remontan a la reforma de la Ley de Educación de 2013, que introdujo recortes presupuestarios y la externalización de servicios. Desde entonces, la desconfianza entre estudiantes, docentes y autoridades ha ido en aumento, culminando en la actual oleada de protestas.

En América Latina, la movilización de los jóvenes franceses se ha convertido en un referente para movimientos similares en Argentina, Chile y México, donde la falta de recursos y la precariedad de las infraestructuras escolares son temas candentes. La cobertura internacional de la Bastilla ha puesto en el foco global la discusión sobre la financiación de la educación pública, un debate que, sin duda, seguirá alimentando la agenda política en Córdoba y en todo el país.

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