Cooperativas textiles de Córdoba se unen para ganar escala y enfrentar la avalancha de importaciones
Doce cooperativas cordobesas se agrupan para enfrentar la competencia de importaciones y revitalizar la industria textil local.

Cooperativas textiles de Córdoba se unen para ganar escala y enfrentar la avalancha de importaciones
En la ciudad de Devoto, la Federación de Cooperativas Textiles y Marroquinería de Córdoba firmó su acta constitutiva ante la presencia del ministro de Cooperativas y Mutuales, Gabriel Frizza. Son 12 cooperativas que agrupan a más de 380 trabajadores y que, tras seis meses de gestación con apoyo institucional, buscan volver a poner el “laburo” de la industria textil cordobesa en el mapa nacional.
Una estrategia conjunta contra la competencia externa
El principal motor de la nueva federación es la necesidad de competir con productos importados que llegan al mercado a precios que a menudo ni siquiera cubren el costo de la mano de obra local. Frizza explicó que la “apertura indiscriminada de importaciones” ha dejado a las pequeñas fábricas sin margen para ofrecer precios competitivos. La respuesta propuesta es la articulación: compras conjuntas de materia prima, coordinación de la producción y distribución de pedidos de gran volumen entre las distintas cooperativas.
Al centralizar la compra de hilos, telas y accesorios, la federación espera reducir el costo unitario de la materia prima y, al mismo tiempo, generar economías de escala en la mano de obra. “Cuando producimos más prendas, el costo por unidad baja, y eso nos permite competir con precios internacionales sin sacrificar la calidad”, puntualizó el ministro.
Capacitación, tecnología y diversificación productiva
El acompañamiento del Estado no se limitará a la compra conjunta. Frizza anunció que la provincia pondrá a disposición herramientas de financiamiento, promoción y capacitación adaptadas a las demandas que la federación defina como prioritarias. Entre los planes está la capacitación en nuevas técnicas de confección, el manejo de maquinaria de última generación y la incorporación de sistemas de gestión de calidad.
La diversidad de la oferta productiva también será un activo. Mientras cooperativas como Textil Hilando Sueños se especializan en indumentaria, otras como Al Hilo producen mochilas y El Progreso de Devoto fabrica calzado deportivo. Compartir know‑how entre ellas permitirá ampliar catálogos y abrir puertas a licitaciones públicas y privadas que antes resultaban inalcanzables.
Mayor capacidad para atender pedidos de gran escala
Un caso emblemático es la cooperativa anfitriona del encuentro, con una capacidad productiva para 70 personas, que frecuentemente recibe pedidos que supera su capacidad. Gracias a la federación, esas órdenes podrán repartirse entre varias cooperativas, garantizando tiempos de entrega y manteniendo la calidad. “Ahora pueden participar en licitaciones importantes y ofrecer una gama más amplia de productos”, resaltó Frizza.
El desafío será equilibrar la complementariedad sin perder la identidad y la especialización de cada entidad. La federación trabajará en la definición de estándares comunes de calidad que permitan a los socios presentar un frente unido ante clientes y compradores institucionales.
Gobierno y liderazgo interno: la estructura que impulsa el proyecto
La federación quedó presidida por Daniel Ramón Fassi, de la Cooperativa de Trabajo El Progreso de Devoto, con María José Rocha como secretaria (Cooperativa Textil Hilando Sueños) y Rocío Belén Argüello como tesorera (Cooperativa Al Hilo). Las 12 cooperativas que forman la entidad son: Al Hilo, Brisas de Esperanza, Textil Hilando Sueños, La Poderosa Textil, Confecciones Monte Cristo, Textil Cootex LC, Milge, Mujeres que Avanzan, Textil Salsipuedes, Bandera, El Buen Paso y El Progreso de Devoto.
El Ministerio de Cooperativas y Mutuales ya había otorgado financiamiento para la compra de maquinaria y materia prima a varias de estas organizaciones; la federación busca canalizar esos recursos de forma más estratégica y alineada con los objetivos colectivos.
Raíces y futuro de la industria textil cordobesa
La tradición del tejido en Córdoba se remonta a la época colonial, cuando los talleres artesanales abastecían a las familias de la región. En la segunda mitad del siglo XX, la provincia se consolidó como un polo de producción de indumentaria y calzado, impulsado por la fuerte presencia de cooperativas de trabajo que combinaban modelo solidario con competitividad.
Sin embargo, la apertura económica de los años 90 y la posterior globalización dejaron a la industria vulnerada frente a la importación de productos a bajo costo. Muchas cooperativas cerraron o redujeron su plantilla, y la pérdida de escala se tradujo en menores ingresos para los trabajadores.
Hoy, la creación de la Federación representa una respuesta estructural: volver a reunir la capacidad productiva que alguna vez caracterizó a Córdoba, pero con una mirada moderna que incorpora tecnología, capacitación continua y acceso a mercados más amplios. Si la estrategia funciona, la provincia podría recuperar parte del protagonismo que tuvo en la industria textil nacional y ofrecer a sus trabajadores una alternativa sostenible y digna.

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