Córdoba

Córdoba libera al condor andino Daniel con rastreador satelital de fabricación nacional

El condor Daniel, rehabilitado en la Reserva Tatú Carreta, vuelve al cielo cordobés con un rastreador satelital fabricado en Argentina.

Córdoba libera al condor andino Daniel con rastreador satelital de fabricación nacional

En los próximos días la Policía Ambiental de Córdoba soltará a Daniel, un condor andino juvenil que fue encontrado en mayo por vecinos de La Paz, a la vera de la Ruta Provincial 14. Tras una intensa fase de rehabilitación en la Reserva Tatú Carreta, el ave emprenderá su vuelo de regreso a las Sierras Grandes con un dispositivo satelital argentino que permitirá seguir sus movimientos y aportar datos clave para la ciencia y la gestión pública.

El rescate y la rehabilitación: del hallazgo a la jaula voladora

Cuando los vecinos avistaron al pichón con las alas plegadas, pesaba apenas 4,5 kg, un peso crítico para su especie. Los veterinarios descartaron intoxicación por plomo, lo que facilitó la recuperación. En la reserva se le proporcionó una dieta rica en proteínas y, a los pocos meses, se le introdujo en una jaula voladora de gran envergadura para que recuperara fuerza muscular. El proceso, liderado por Javier Álvarez, se centró en lograr que el ejemplar alcanzara los 10 kg que requiere para volar sin riesgo.

Rastreadores de fabricación nacional: la apuesta de Ecoparque

El dispositivo que llevará Daniel es un prototipo desarrollado en Argentina por Ecoparque. Con un panel solar que recarga la batería y una cinta de teflón hipoalergénica, el rastreador se desprende pasados cuatro o cinco años, evitando que el ave cargue peso innecesario. Su costo es considerablemente menor al de los equipos importados, lo que abre la puerta a que más proyectos de conservación puedan equiparse sin romper el presupuesto del Estado.

El proyecto científico y su impacto en la región

El seguimiento de Daniel se suma a un consorcio que incluye a la Universidad Nacional del Comahue, el CONICET de Bariloche, la Universidad de Konstanz (Alemania) y el Parque Nacional Quebrada del Condorito. Los datos recopilados permitirán trazar rutas de alimentación, zonas de descanso y contactos entre poblaciones de cóndores. Conocer esos patrones ayuda a diseñar políticas públicas de conservación, como la delimitación de áreas protegidas y la regulación de actividades agropecuarias que puedan afectar a la fauna.

El condor Daniel y la participación de la comunidad

El nombre del nuevo ejemplar no fue una decisión arbitraria; la comunidad educativa de la Escuela Ingeniero Arturo Pagliari propuso “Daniel” en homenaje a su exdirector, recientemente jubilado y muy querido por los alumnos. Esta interacción refuerza el vínculo entre la gente de la zona y la fauna silvestre, convirtiendo la liberación en una movida que trasciende lo técnico y se vuelve parte del tejido social cordobés.

¿Por qué es clave conservar al cóndor andino en Córdoba?

El cóndor andino, declarado Monumento Natural Provincial, es un carroñero esencial que elimina restos animales y reduce la propagación de enfermedades. En la Quebrada del Condorito se estima una población estable de 50 a 100 ejemplares, pero la presión de la expansión urbana y la minería ilegal amenaza sus hábitats. Cada liberación con rastreador aporta evidencia para contrarrestar esas amenazas y para demostrar que la conservación puede ser compatible con el desarrollo local.

Un vistazo al futuro: turismo, educación y conservación

El éxito de este proyecto tiene repercusiones en la economía cordobesa. Los avistamientos de cóndores atraen a turistas de todo el país y del exterior, generando ingresos para hoteles, guías y comercios de la zona. Además, los datos satelitales se convierten en material didáctico para escuelas y universidades, impulsando carreras en biología, ecología y tecnología de sensores. En palabras de María Belén Blanda, subsecretaria de Policía Ambiental, “es una victoria para la ciencia y para nuestras políticas de conservación”.

Raíces y alas: la historia del monitoreo de cóndores en la provincia

Desde la primera liberación con rastreador en 2018, Córdoba ha sido pionera en la región al combinar tecnología y gestión pública. Los cinco ejemplares anteriores –Carlita, Pocha, Rosita, Pacha y Taba– fueron hembras que aportaron valiosa información sobre los circuitos de vuelo en las Sierras Grandes. Cada uno de esos proyectos sentó las bases para la fabricación nacional del dispositivo actual y demostró que la provincia puede liderar iniciativas de conservación con recursos propios.

Con Daniel, Córdoba vuelve a demostrar que la conservación de la biodiversidad no es sólo una cuestión ambiental, sino una estrategia integral que involucra a científicos, gobiernos, ONGs y la comunidad. El vuelo de este joven cóndor será, sin duda, un símbolo de la capacidad cordobesa para combinar tradición, innovación y compromiso con el futuro.

Artículos relacionados

Volver al botón superior
📻
EN VIVO