Córdoba se transforma en una gran aula abierta durante la 58° Feria de Ciencias
La provincia se transforma en una gran aula abierta para mostrar los proyectos educativos de más de 5.200 instituciones

La provincia de Córdoba se prepara para vivir su 58° Feria de Ciencias, Tecnologías, Artes, Movimiento e Innovación “Alberto Maiztegui”, una iniciativa que reúne a más de 5.200 instituciones educativas de todos los niveles y modalidades del sistema educativo provincial. Esta edición proyecta la socialización de más de 20.000 proyectos educativos desarrollados por estudiantes y docentes de toda la provincia, consolidándose como una de las iniciativas pedagógicas y comunitarias más importantes del calendario educativo cordobés.
La Feria de Ciencias es una gran aula abierta en la que las y los estudiantes investigan, crean, experimentan y ponen en diálogo los aprendizajes construidos en las aulas con los desafíos de sus comunidades. Los proyectos abarcan temáticas tan diversas como ambiente, salud, robótica, programación, inteligencia artificial, ciencias sociales, movimiento, arte e identidad cultural, fortaleciendo una educación innovadora, participativa y con impacto territorial.
La participación de las instituciones educativas
La iniciativa alcanza a todas las instituciones educativas de todos los niveles de gestión estatal y privada, garantizando la participación de los 26 departamentos de Córdoba. De este modo, la Provincia fortalece una política educativa de alcance territorial que promueve el acceso al conocimiento, la innovación y el desarrollo de capacidades en cada comunidad, transformando a las escuelas en protagonistas del desarrollo local y provincial.
El proyecto del colegio Blas Parera
A pocas cuadras del cementerio San Jerónimo, en barrio Marechal, el colegio Blas Parera de enseñanza primaria realizó la presentación de sus proyectos. De primero a sexto año los alumnos desarrollaron la feria bajo la consigna de “Guardianes del Planeta”. En esta oportunidad, el colegio trabajó sobre el impacto del calor extremo, indagando conceptos como: “¿Qué es una isla de calor?” y “¿qué implica el aumento de temperatura en una zona sin árboles?”.
El proyecto se centra en cómo el calor a este modo afecta no solamente a la biodiversidad sobre los diferentes hábitats de Córdoba, sino también a través del “efecto albedo”, la cantidad de radiación solar que absorbe cada superficie, en las diferentes canchas donde los niños también practican deporte, como es el patio de la escuela, por ejemplo, donde los alumnos tomaron temperatura e identificar diferentes sectores con distintas temperatura.
La docente de 3° y 4° grado, Paola Alejandro Podio, explicó que para abordar el impacto del calor en la biodiversidad local decidieron vincular la problemática con el formato de la copa del mundo. Según detalló la maestra, trabajaron sobre un “mundial ambiental” en el que los alumnos, con la ayuda de la inteligencia artificial, diseñaron a sus propios jugadores basados en la fauna autóctona, para luego disputar partidos ficticios que se definían “de acuerdo al ranking de importancia en el ecosistema y en cuanto a la amenaza de vulnerabilidad o de extinción de dichos animales”.
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