Cortópolis celebra 20 años de cine corto y renueva su mirada en Córdoba
El festival que nació de un cineclub se consolida como la cita imprescindible del corto latinoamericano en la ciudad.

Cortópolis celebra 20 años de cine corto y renueva su mirada en Córdoba
Este jueves arranca la 15ª edición del Festival Latinoamericano de Cortometrajes Cortópolis, que cumple dos décadas de historia en la capital cordobesa. Desde su fundación en 2006, cuando un grupo de jóvenes del Cineclub El Corto decidió dar una pantalla digna a los formatos más breves, el encuentro ha evolucionado hasta convertirse en el festival de corto más relevante de la ciudad, atrayendo obras de toda Latinoamérica y, por primera vez, una Competencia Cordobesa que pone en el foco a los realizadores locales.
Historia y origen del festival
El proyecto surgió en el Cineclub Municipal, entonces gestionado por el Cineclub El Corto, como una apuesta para proyectar cortometrajes que, pese a su corta duración, poseen una carga estética y narrativa enorme. En sus primeros años, la iniciativa contó con la participación de docentes y estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), quienes aportaron energía académica y ampliaron el alcance del festival más allá del círculo de cinéfilos amateur.
Con el paso del tiempo, Cortópolis dejó de alternarse cada dos años y se volvió anual, lo que permitió consolidar una audiencia fiel y generar un calendario cultural constante. La transición a una periodicidad anual también facilitó que los cortos reflejaran mejor la coyuntura social, política y cultural del momento, convirtiéndose en un espejo de la realidad contemporánea de la región.
Programación 2024: una ventana a Latinoamérica
La sede oficial vuelve a ser el histórico Cineclub Municipal Hugo del Carril (Bv. San Juan 49), donde se proyectarán, de jueves a domingo, una selección de estrenos absolutos y retrospectivas que abarcan todo el espectro del corto latinoamericano. Entre los destacados se encuentran la retrospectiva de la directora argentina Paola Michaels, conocida por su humor crítico y su experimentación visual, y la muestra del brasileño Marcus Curvelo, cuyas obras en primera persona exploran la vida del aprendiz de cineasta en contextos de dificultad económica.
El programa también incluye el estreno de “Pedro en el país” (2026), de María Alché y Benjamín Naishtat, que revive la historia del joven Pedro Catella, hijo de la militante peronista Alicia Eguren y adoptado por John William Cooke. La clausura contará con “Hablan las aves” (Argentina, 2026) de Rodrigo Montani y la reposición del clásico cordobés “La ciudad de los hombres lactantes” (2001/2002) de María Eugenia Blanco, en colaboración con el Centro de Documentación Audiovisual (CDA) de la Facultad de Artes de la UNC y el Instituto Cinematográfico de la Universidad Nacional del Litoral.
Desafíos y futuro: la lucha por el financiamiento
Martín Emilio Campos, organizador del festival, reconoce que los veinte años de trayectoria no han sido fáciles. “Aún con la trayectoria, la gestión de fondos sigue siendo una batalla. Los recursos públicos son escasos y los patrocinadores cada vez menos generosos”, afirmó. El equipo, sin embargo, mantiene la convicción de que la creatividad y el trabajo ad honorem pueden suplir la falta de presupuesto, lo que se refleja en la incorporación de la Competencia Cordobesa, una iniciativa que busca dar visibilidad a los 12 cortos locales que competirán por premios propios.
El festival se sostiene gracias a la colaboración del Polo Audiovisual de la Provincia de Córdoba, la gestión del Cineclub Municipal y una red de voluntarios que dedican meses a la curaduría, la logística y la difusión. Esta estructura colaborativa permite que Cortópolis siga siendo un espacio de encuentro entre realizadores y público, pese a las limitaciones económicas que atraviesa la industria cinematográfica argentina.
Raíces y legado del Cortópolis en la cultura cordobesa
El festival no solo proyecta nuevos talentos, sino que también rescata la memoria audiovisual de la región. En el marco del programa del CDA se exhibirán cortos de Raymundo Gleyzer, figura emblemática del cine político argentino que también impartió clases en la Escuela de Cine de la UNC. Además, se presentarán obras del Grupo PsicoCine, un colectivo estudiantil de los años 60 y 70 que marcó la escena cultural cordobesa.
La colaboración con la Filmoteca de Buenos Aires y el trabajo de Fernando Martín Peña permiten la digitalización y restauración de piezas históricas de la escuela de Santa Fe, como el documental sobre el boxeador Carlos Monzón y el corto sobre un proyectorista itinerante. Estas proyecciones buscan crear un puente entre generaciones, mostrando cómo los lenguajes y temáticas del pasado siguen resonando en la práctica actual del cine corto.
Finalmente, la elección de “La ciudad de los hombres lactantes” para la clausura subraya el compromiso del festival con la genealogía local. Con 25 años de historia, el corto vuelve a la pantalla grande para dialogar con las nuevas propuestas, recordando a los espectadores que la experimentación y la rebeldía siguen siendo el motor del cine cordobés.
El programa completo, con horarios y sinopsis, está disponible en la página del Cineclub Municipal Hugo del Carril y en el sitio oficial de Cortópolis.
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