Crisis en Bolivia: Sindicatos mantienen bloqueos y presionan la renuncia del presidente Rodrigo Paz
La crisis en Bolivia se profundiza con bloqueos y manifestaciones que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz

La situación en Bolivia sigue siendo complicada, con miles de manifestantes marchando por las calles de La Paz exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La Central Obrera Boliviana (COB), junto a sindicatos campesinos y juntas vecinales de El Alto, descartó sentarse a negociar y ratificó su única condición: la salida del mandatario.
El conflicto, iniciado a principios de mayo con reclamos de obreros, campesinos, mineros, transportistas y maestros, derivó en una disputa de fondo sobre el modelo económico que Bolivia debe seguir tras dos décadas de gobiernos socialistas. Los manifestantes llegaron a la capital ondeando wiphalas —banderas indígenas multicolores— tras recorrer unos 15 kilómetros desde la vecina El Alto.
La crisis económica en Bolivia
La crisis por escasez de divisas e inflación que arrastra Bolivia desde 2023 ha cerrado 2025 en torno al 20%. El modelo estatista de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025) dejó reservas internacionales equivalentes a menos de un mes de importaciones y la producción de gas en declive. Paz llegó al poder prometiendo revertir ese legado, pero sus reformas —eliminación de subsidios a combustibles y recorte del gasto— encarecieron los servicios básicos y encendieron la mecha.
El impacto de los bloqueos
Los puntos de bloqueo superaron los 90, una treintena más que la semana anterior, y afectan seis de los nueve departamentos. La Paz lleva 30 días aislada. La escasez disparó los precios de carnes, huevos y vegetales, que se duplicaron en semanas; los hospitales operan con reservas mínimas de oxígeno. La Defensoría del Pueblo contabilizó siete muertos —la mayoría por falta de atención médica—, 23 heridos y 321 detenidos.
La posición del gobierno
El presidente llamó este lunes a una “reconciliación” desde Cochabamba y anticipó una solución “en los próximos días”, sin precisar medidas. El gobierno anunció un acuerdo próximo con algunos sindicatos para habilitar un corredor de abastecimiento hacia La Paz y descartó usar fuerzas militares para despejar rutas, sin decretar tampoco el estado de excepción pese a tener facultades para hacerlo.
El papel de la oposición
Un centenar de seguidores de Morales refuerza las movilizaciones; el gobierno lo acusa de alentar la violencia. Con la COB sin ceder y el ejecutivo sin herramientas de presión efectivas, el pulso entre un movimiento que apuesta al desgaste y un presidente sin margen económico puede prolongarse más allá de cualquier pronóstico oficial.
Un poco de historia sobre la crisis en Bolivia
La crisis en Bolivia tiene sus raíces en la década de 2000, cuando el país comenzó a experimentar un auge económico gracias a la explotación de sus recursos naturales. Sin embargo, la falta de inversión en infraestructura y la dependencia de la exportación de materias primas llevaron a una crisis económica en 2014. Desde entonces, el país ha intentado diversificar su economía y reducir su dependencia de la exportación de gas y minerales.
La situación se complicó en 2020, cuando el país experimentó una crisis política que llevó a la renuncia del presidente Evo Morales. El nuevo gobierno, liderado por Luis Arce, intentó implementar reformas para revertir la crisis económica, pero la pandemia del COVID-19 y la caída del precio del petróleo afectaron negativamente la economía del país.
En 2023, la crisis económica se profundizó, con una inflación del 20% y una escasez de divisas que afectó la importación de bienes esenciales. El gobierno de Rodrigo Paz, que asumió el poder en 2025, intentó implementar reformas para revertir la crisis, pero la oposición y los sindicatos se manifestaron en contra de sus políticas, lo que llevó a la crisis actual.
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