Cuatro pasajeros israelíes tomaron los mandos y evitaron la catástrofe del vuelo Flydubai 737 Max
Un plomero, un ejecutivo, un empresario y un dentista se convirtieron en héroes de la aviación tras detener a un copiloto armado.

Cuatro pasajeros israelíes tomaron los mandos y evitaron la catástrofe del vuelo Flydubai 737 Max
Lead: Un plomero, un ejecutivo de seguros, un empresario y un dentista, sin entrenamiento alguno, lograron neutralizar a un copiloto armado y salvar la vida de 174 personas a bordo del vuelo Flydubai que partía de Dubái hacia Tabuk el pasado martes.
El caos en el aire: cómo empezó el ataque
Todo comenzó cuando la esposa de Zvika Manes, una de las víctimas, escuchó gritos y ruidos de pelea provenientes de la cabina mientras acompañaba a su hija al baño delantero. Alertó a una auxiliar de vuelo y, al abrir la puerta de la cabina, se encontró con una escena de sangre y confusión. El capitán, Machchhar, había sido apuñalado por el copiloto, quien a su vez intentó tomar el control de los instrumentos de vuelo.
Según datos de Flightradar24, el Boeing 737 Max 8 descendió de 33.000 a 17.000 pies en menos de un minuto, perdiendo el timón de cola y entrando en una picada de 90 grados. Los pasajeros describieron la sensación como “una película de terror”, con gritos de niños y una lluvia de sangre que cubría la cabina.
Los cuatro héroes: acción sin entrenamiento
Ante la falta de un piloto a cargo, los cuatro ciudadanos israelíes actuaron por instinto. Manes, el plomero, sacó al capitán de los controles y lo devolvió al asiento; el ejecutivo de seguros, Rajuan, ayudó a inmovilizar al agresor; el empresario, Hayun, estranguló al copiloto y lo sacó del asiento; y el dentista, Musaev, detuvo la hemorragia del capitán usando sus conocimientos médicos básicos.
Con la ayuda de la tripulación, ataron al atacante con los cables de auriculares que se reparten en los vuelos, manteniéndolo bajo control durante aproximadamente 50 minutos. El capitán, pese a la grave hemorragia, permaneció consciente y logró estabilizar el avión hasta que dos pilotos de Flydubai que viajaban como pasajeros tomaron los mandos y aterrizaron en Tabuk, Arabia Saudita.
“Fue una cuestión de supervivencia y de proteger a nuestras familias”, declaró Hayun, quien llegó a Israel con la camisa manchada de sangre pero sin heridas. “Como israelíes respondimos rápido”.
Repercusiones y reconocimiento en Israel y la región
El presidente israelí, Isaac Herzog, anunció que propondrá otorgar el Premio Presidencial al Heroísmo Civil a los cuatro pasajeros, una distinción creada tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. El primer ministro Benjamin Netanyahu también elogió la valentía de los héroes en su cuenta de X, subrayando que, pese a estar gravemente herido, el capitán logró abrir la puerta de la cabina y permitir que los pasajeros neutralizaran al agresor.
Flydubai, por su parte, suspendió todos los vuelos desde y hacia Israel mientras se lleva a cabo una investigación conjunta entre Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita e Israel. Las autoridades saudíes detuvieron al copiloto, quien habría usado un hacha de emergencia, aunque los testimonios iniciales hablaban de una navaja.
El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad en cabinas de vuelo y la necesidad de protocolos de emergencia que involucren a los pasajeros. En Córdoba, donde la comunidad judía mantiene estrechos lazos con Israel, la historia ha generado una ola de apoyo y reflexiones sobre la capacidad de respuesta ciudadana ante situaciones críticas.
Un poco de historia sobre la seguridad aérea y la participación de civiles
Desde los primeros incidentes de piratería aérea en los años 70, la industria de la aviación ha buscado fortalecer la seguridad mediante la instalación de puertas reforzadas y la capacitación de la tripulación para enfrentar amenazas internas. Sin embargo, la participación activa de pasajeros en situaciones de emergencia sigue siendo un tema poco explorado.
En 2009, el famoso caso del vuelo US Airways 1549, donde los pilotos lograron un amerizaje de emergencia en el río Hudson, demostró la importancia de la calma y la cooperación entre tripulación y pasajeros. En el caso de Flydubai, la ausencia de un piloto disponible obligó a que la iniciativa recayera en civiles sin entrenamiento, lo que subraya la necesidad de protocolos claros para la intervención de pasajeros en casos extremos.
En Córdoba, la Universidad Nacional de Córdoba ofrece cursos de primeros auxilios y gestión de crisis que, aunque no están dirigidos a la aviación, pueden servir como base para futuros programas de capacitación ciudadana en situaciones de riesgo. La historia de los cuatro israelíes podría inspirar la inclusión de módulos de respuesta rápida en escuelas y empresas, fortaleciendo la cultura de la prevención y el valor del trabajo colectivo.
Lecciones para la comunidad cordobesa y argentina
Este episodio nos recuerda que la seguridad no depende únicamente de la tecnología, sino también de la capacidad de reacción de la gente común. En la provincia de Córdoba, donde el turismo y los vuelos internacionales representan una parte importante de la economía, es crucial que las aerolíneas y los aeropuertos locales evalúen la posibilidad de entrenar a los pasajeros en medidas básicas de autoprotección.
Además, la noticia tiene repercusiones económicas: la suspensión de vuelos entre Dubái y Israel afecta a empresas cordobesas que operan rutas de carga y turismo, generando incertidumbre en el sector. Los empresarios locales deberán buscar alternativas y reforzar la relación con otras rutas internacionales para mitigar el impacto.
En definitiva, la valentía de estos cuatro pasajeros no solo salvó vidas, sino que abrió un debate necesario sobre la preparación ciudadana y la responsabilidad compartida en la aviación. Como cordobeses, podemos aprender de su ejemplo y trabajar para que, en cualquier eventualidad, la respuesta sea rápida, solidaria y eficaz.
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