Denuncia por $9.500 en tres cuadras: la polémica que reaviva la discusión sobre el control de taxis en la Terminal de Ómnibus
Mercedes Ninci expone una supuesta sobrecarga de tarifa y desencadena un reclamo del gremio y la ciudadanía contra la fiscalización del transporte en Córdoba.

Denuncia por $9.500 en tres cuadras: la polémica que reaviva la discusión sobre el control de taxis en la Terminal de Ómnibus
La periodista cordobesa Mercedes Ninci encendió la farola del debate sobre la fiscalización de los taxis cuando, en la madrugada del viernes, tomó un vehículo en la Terminal de Ómnibus y, tras recorrer apenas tres cuadras, vio que el taxímetro marcaba $9.500, cifra que supera ampliamente la bajada de bandera oficial de $2.500. El episodio, que la comunicó a través de sus redes sociales, incluye denuncias de manipulación del taxímetro, ausencia de la identificación obligatoria y la falta de cámaras de vigilancia en la zona.
El reclamo de Mercedes Ninci
Ninci relata que, a las 7 de la mañana, luego de descender de un colectivo procedente de Buenos Aires, abordó un taxi que le indicó el conductor que la bajada de bandera costaba $2.500. Al observar que el reloj mostraba $9.500, la periodista interrogó al chofer, quien alegó que el taxímetro se había “recién roto” y propuso acordar el precio al llegar al destino. Además, la periodista asegura que el taxímetro estaba escondido bajo una franela sobre la gaveta y que el vehículo carecía del cartel con el nombre del propietario y del conductor, requisito indispensable según la normativa municipal.
En su publicación, Ninci lanzó una pregunta directa a la autoridad local: “¿Quién controla los taxis en la Terminal de Ómnibus de la Ciudad de Córdoba? ¿Nadie?”. También señaló la ausencia de cámaras de seguridad que pudieran registrar la interacción entre pasajeros y conductores, un punto que ha cobrado relevancia en los últimos años tras varios escándalos de sobrecobro en el país.
Respuesta del gremio de taxistas
Claudio López, vicepresidente de la Organización Sindical de Conductores de Taxis de Córdoba (O.S.C.T.C.), sostuvo en entrevista con Hoy Día Córdoba que el caso parece ser aislado, pero que evidencia la “fiscalización precaria” que lleva a cabo la municipalidad. “El transporte de Córdoba está en crisis”, afirmó, recordando que los controles actuales se limitan a inspecciones esporádicas y que la falta de presencia en terminales y aeropuertos genera desconfianza entre los usuarios.
López pidió una mayor presencia de los organismos de control en todos los sectores, incluidas las plataformas de ride‑hailing, y subrayó la necesidad de garantizar la seguridad de los pasajeros. “El usuario está muy desprotegido y esa es nuestra mayor preocupación”, dijo, añadiendo que el gremio está a la espera de las pericias de Movilidad Urbana para determinar si realmente hubo una estafa.
El debate sobre la fiscalización del transporte
El caso de Ninci reaviva una discusión que lleva años en la agenda de la ciudad: ¿cómo asegurar que los taxis cumplan con la normativa y ofrezcan precios justos? La falta de cámaras en la Terminal de Ómnibus es un punto crítico, ya que la zona recibe diariamente miles de viajeros, muchos de ellos turistas que desconocen la tarifa local. La ausencia de señalización clara y de la placa identificatoria del vehículo también dificulta la denuncia y la fiscalización.
Expertos en movilidad urbana señalan que la incorporación de sistemas de geolocalización y la obligación de registrar cada viaje en una base de datos podrían ser soluciones viables. Además, la municipalidad ha anunciado, sin detallar, la puesta en marcha de una campaña de inspección intensiva que incluirá la verificación de taxímetros, la revisión de la documentación del vehículo y la instalación de cámaras en puntos estratégicos.
¿Qué implica para los viajeros y turistas?
Para los cordobeses y los visitantes que llegan en bus, la incertidumbre sobre el costo del taxi puede traducirse en un gasto inesperado que impacta el bolsillo. En una economía donde la inflación sigue alta, una diferencia de $7.000 en una bajada de bandera representa un golpe significativo, sobre todo para quienes viajan con equipaje y buscan un traslado rápido y seguro.
Los gremios de taxistas aseguran que la mayoría de sus asociados respetan la normativa, pero reconocen que algunos casos de sobrecobro persisten, especialmente en horarios de alta demanda o en terminales poco vigiladas. La presión ciudadana, impulsada por denuncias como la de Ninci, podría acelerar la adopción de medidas más estrictas y, a la postre, mejorar la confianza de los usuarios.
Tras el bache: historia de la regulación del taxi en Córdoba
Desde la década de 1990, Córdoba ha intentado regular el servicio de taxis mediante la Ley Municipal 7.123, que establece la tarifa mínima, la obligación de contar con taxímetro homologado y la identificación visible del vehículo. En los últimos diez años, la ciudad implementó un sistema de control de flota que incluye inspecciones trimestrales y la obligación de registrar los recorridos en una base de datos municipal.
Aunque la normativa ha evolucionado, la aplicación práctica ha sido irregular. En 2015, una serie de denuncias sobre taxímetros manipulados llevó a la municipalidad a instalar cámaras en la zona del centro histórico, pero la Terminal de Ómnibus quedó fuera del perímetro de vigilancia. Desde entonces, los gremios y la sociedad civil han pedido una extensión de la red de cámaras y una mayor coordinación con la Policía de Tránsito.
Hoy, con la creciente competencia de plataformas digitales como Cabify y Uber, el debate se intensifica: los taxistas tradicionales reclaman igualdad de condiciones, mientras que los usuarios exigen transparencia y precios justos. La denuncia de Mercedes Ninci podría ser el punto de inflexión que impulse una revisión integral del control de los taxis en la ciudad, beneficiando a conductores y pasajeros por igual.
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