Córdoba

Docentes de la UNC inician paro de seis días y convocan a una nueva marcha federal por la financiación universitaria

Los docentes de la UNC, junto al COAD de Rosario, suspenden actividades hasta el 3 de octubre para exigir mejores salarios y fondos.

Los docentes e investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), agrupados bajo la sigla ADIUC, dieron inicio este lunes a un paro de seis días que se extenderá hasta el sábado 3 de octubre. La medida, que también afecta a los colegios preuniversitarios Manuel Belgrano y Monserrat, tiene como eje central la exigencia de una recomposición salarial digna y el cumplimiento estricto de la Ley de Financiamiento Universitario.

El reclamo salarial y la ley de financiamiento

En un comunicado oficial, ADIUC explicó que la decisión de paralizar las actividades académicas se tomó después de dos negociaciones paritarias que, según el gremio, no lograron cerrar un acuerdo satisfactorio. El texto denuncia un “profundo hartazgo” entre los docentes, que ven cómo la inflación y la devaluación erosionan sus salarios mientras el costo de vida en Córdoba sigue escalando. Además, la organización reclama que el Gobierno nacional cumpla con una medida cautelar que ordena la actualización de los sueldos docentes, medida que hasta la fecha permanece en suspenso.

La Ley de Financiamiento Universitario, aprobada en 2022, estableció un esquema de recursos fijos y variables para las instituciones de educación superior públicas. ADIUC sostiene que el Estado no ha honrado los compromisos de fondo, lo que genera un déficit estructural que recae directamente en la nómina de los profesores y en la calidad de la enseñanza.

La coordinación con COAD y otras organizaciones

El paro no es una acción aislada. ADIUC lo ha coordinado con el COAD, gremio docente de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), y con otras organizaciones del sector universitario. La alianza busca darle mayor peso a la demanda y preparar el terreno para la quinta marcha federal universitaria, prevista para mediados de noviembre. En esa convocatoria, docentes, no docentes y estudiantes de todo el país se reunirán para exigir un financiamiento sostenible y una política salarial que garantice la estabilidad de los profesionales de la educación superior.

Las autoridades de la UNC, encabezadas por el rector Dr. Carlos Soria, han manifestado su disposición al diálogo, pero subrayan que cualquier avance dependerá de la voluntad política del Gobierno nacional y de la disponibilidad presupuestaria. Mientras tanto, la comunidad académica cordobesa vive una semana de clases suspendidas, laboratorios cerrados y bibliotecas con acceso restringido.

Impacto en la comunidad académica y la sociedad cordobesa

El paro de la UNC repercute más allá de los muros de la facultad. En barrios como Nueva Córdoba y el Centro, la actividad comercial se ve afectada por la ausencia de estudiantes que normalmente frecuentan cafeterías, librerías y transportes públicos. Además, la interrupción de los cursos preuniversitarios Manuel Belgrano y Monserrat genera incertidumbre entre los futuros universitarios que dependen de esas instituciones para prepararse para el ingreso a carreras de grado.

Desde la perspectiva de los trabajadores, el paro representa una oportunidad para visibilizar la precariedad salarial que afecta a cientos de docentes en toda la provincia. Según datos del sindicato, el salario promedio de un docente universitario en Córdoba ha perdido cerca del 15% de su poder adquisitivo en los últimos dos años, una cifra que se traduce en dificultades para cubrir alquileres, servicios y la educación de sus hijos.

Para la economía local, la paralización también implica una reducción temporal de la demanda de servicios de catering, transporte y mantenimiento que la universidad contrata habitualmente. Expertos en economía regional advierten que, si bien la medida es puntual, su continuidad podría generar efectos multiplicadores negativos en sectores que dependen del flujo constante de la comunidad universitaria.

Raíces de la lucha salarial en la universidad cordobesa

La Universidad Nacional de Córdoba, fundada en 1613, es la segunda más antigua de América Latina y ha sido históricamente un semillero de pensamiento crítico y movilizaciones sociales. Desde la década de 1990, los docentes han protagonizado diversas protestas en defensa de la gratuidad, la autonomía universitaria y la calidad académica. La actual reivindicación salarial se inscribe en esa larga tradición de lucha por la dignidad del trabajo intelectual.

En los últimos años, la UNC ha experimentado un crecimiento sostenido de la matrícula, superando los 140.000 estudiantes, lo que ha aumentado la presión sobre los recursos financieros y la necesidad de contar con un cuerpo docente bien remunerado y motivado. Sin embargo, la falta de ajustes salariales acordes a la inflación ha generado una brecha cada vez mayor entre la oferta académica y las condiciones laborales.

La movilización actual, además de buscar una solución inmediata, pretende sentar un precedente para futuras negociaciones y para la construcción de un modelo de financiamiento que garantice la estabilidad de la universidad pública cordobesa. En palabras de un docente participante, “no se trata solo de un aumento, sino de asegurar que la UNC siga siendo un referente de excelencia y acceso para todos”.

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