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EE.UU. en la encrucijada: elecciones de medio término que podrían redefinir la relación con Argentina

Una votación que decidirá el futuro político de Washington y su eco en la economía cordobesa

EE.UU. en la encrucijada: elecciones de medio término que podrían redefinir la relación con Argentina

Este martes los estadounidenses acudirán a las urnas en una contienda que pone a prueba la segunda presidencia de Donald Trump y que, de resultar en una pérdida del control republicano en ambas cámaras, podría modificar el panorama económico y diplomático que afecta directamente a la Argentina, y en especial a la provincia de Córdoba.

El juego de poder en Washington

Con 435 escaños en la Cámara de Representantes y 35 del Senado en juego, los demócratas buscan recuperar la Cámara y sumar cuatro bancas en el Senado para frenar la agenda de Trump. El presidente, cuyo índice de aprobación ronda el 30%, se enfrenta a un descontento creciente por la inflación, el encarecimiento de los combustibles y la tensión con Irán. Si los republicanos pierden la Cámara, la oposición podrá bloquear proyectos de ley y abrir investigaciones sobre la administración, mientras que el Senado sería menos maleable para los nombramientos judiciales.

Los estados clave incluyen Kansas, Texas, Iowa, Ohio y Alaska, donde los republicanos intentan afianzar su dominio, y territorios competitivos como Michigan, donde la interna del Partido Demócrata ha generado sorpresas. Según la proyección de Decision Desk HQ, los demócratas podrían terminar con 241 escaños en la Cámara y 52 en el Senado.

Qué significan los resultados para la economía cordobesa

Una Cámara controlada por los demócratas implicaría una mayor presión para mantener los aranceles y políticas comerciales que favorecen a los exportadores argentinos de soja, trigo y vino. En los últimos años, la relación comercial entre EE.UU. y Argentina ha sido un motor para la economía de Córdoba, cuya industria agro‑alimentaria depende de la estabilidad del dólar y del acceso a los mercados norteamericanos.

Por otro lado, si Trump logra mantener la mayoría republicana, es probable que continúe con recortes impositivos y una política de “America First” que podría traducirse en mayores barreras para la exportación de productos cordobeses y en una mayor volatilidad del tipo de cambio, agravando la inflación que ya golpea a los consumidores locales.

Los empresarios de la zona industrial de Córdoba, que exportan autopartes y maquinaria agrícola, siguen de cerca los pronósticos de la Reserva Federal, cuyo rumbo se verá influenciado por la capacidad del Congreso para aprobar o bloquear medidas de estímulo económico. Un Congreso demócrata tiende a favorecer políticas de gasto público que, indirectamente, pueden aliviar la presión inflacionaria en Argentina al estabilizar los precios de los commodities.

Campañas, dinero y controversias

La contienda ha sido una de las más caras de la historia reciente: más de 11.000 millones de dólares en publicidad política, con el empresario Elon Musk destinando cientos de millones a iniciativas republicanas. Trump, a su vez, ha centrado su último discurso en la renovación del Reflecting Pool y en atacar a los demócratas como “radicales y peligrosos”, mientras ignora en gran medida la crisis económica que vive la clase media.

El Departamento de Justicia, liderado por un aliado cercano a Trump, intentó bloquear la certificación del Senado en Alaska, una medida que fue rechazada por el tribunal. Asimismo, la Corte Suprema desestimó una solicitud de emergencia para excluir votos por correo en California, manteniendo la integridad del proceso electoral.

Más de 57 millones de estadounidenses ya votaron anticipadamente, reflejando una participación histórica que podría traducirse en una mayor presión sobre los candidatos para que presenten propuestas concretas sobre la inflación y el costo de vida, temas que también repercuten en la Argentina, donde la inflación supera el 120% anual.

Un vistazo histórico: cómo las elecciones estadounidenses han influido en Argentina

Desde la década de los 90, cada ciclo electoral en EE.UU. ha tenido una resonancia directa en la balanza comercial sudamericana. La apertura de los mercados bajo la administración de Bill Clinton favoreció la exportación de carne y vino cordobés, mientras que la política proteccionista de Donald Trump en su primer mandato elevó los aranceles a productos agroindustriales, encareciendo los costos para los productores locales.

En la crisis financiera de 2008, la respuesta del Congreso estadounidense al rescate bancario y la política de tasas de interés influyó en la devaluación del peso argentino, provocando una ola de inflación que todavía se siente en las calles de Córdoba. Hoy, la posibilidad de un Congreso más progresista abre la puerta a una cooperación renovada en energía renovable y tecnología, sectores en los que la provincia está invirtiendo fuertemente.

En conclusión, la jornada electoral de este martes no es solo un asunto interno de Washington; es una movida que puede cambiar el rumbo de la economía cordobesa y de toda la Argentina. Los ciudadanos de la provincia, que ya están sintiendo el impacto de la inflación y el encarecimiento de los combustibles, observarán con atención los resultados, pues de ellos dependerá en buena medida la estabilidad del tipo de cambio, el acceso a los mercados norteamericanos y, en última instancia, la capacidad de los laburantes para mantener su nivel de vida.

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