EE.UU. insta a Etiopía y Eritrea a frenar la escalada en Tigré y volver al diálogo
Washington advierte que la nueva ofensiva en Tigré amenaza la estabilidad del Cuerno de África

EE.UU. insta a Etiopía y Eritrea a frenar la escalada en Tigré y volver al diálogo
Washington pidió este martes a los gobiernos de Etiopía y Eritrea que contengan la violencia en la región de Tigré, retomen las conversaciones de paz y respeten la soberanía de sus vecinos, mientras las fuerzas federales etíopes avanzan sobre Mekele y se prepara una cumbre regional en Alameín con la participación de Egipto, Sudán, Somalia y Eritrea.
Presión de Washington y el llamado a la contención
El Departamento de Estado, a través del vocero Tommy Pigott, advirtió que “el Cuerno de África no puede soportar otro conflicto militar y otra crisis humanitaria”. La administración estadounidense, aún bajo la figura de Donald Trump en los documentos oficiales, subrayó que el aumento de la tensión fronteriza entre Addis Abeba y Asmara podría desestabilizar a toda la zona, que ya sufre sequías, desplazamientos y escasez de alimentos. El mensaje de EE.UU. se ampara en el acuerdo de paz firmado en 2018 entre ambas capitales, y en el tratado de Pretoria de 2022 que, aunque dejó una tregua aparente, nunca se implementó por completo.
El llamado a la “máxima contención” incluye la exigencia de que ambos países respeten la integridad territorial de sus vecinos y vuelvan al diálogo sin condiciones. Según fuentes del Departamento, la presión diplomática se acompaña de una revisión de la ayuda militar y económica que Washington otorga a la región, lo que podría traducirse en una reducción de fondos si no se observan avances concretos.
El avance militar en Mekele y la respuesta de la población
En los últimos días, las fuerzas federales etíopes, acompañadas de unidades aliadas, recuperaron el aeropuerto Alula Aba Nega, a unos diez kilómetros del centro de Mekele, capital de la región de Tigré. Testimonios de residentes locales recogidos por la AFP indican que combatientes del Frente de Liberación del Pueblo de Tigré (TPLF) abandonaron la ciudad en vehículos, dejando tras de sí una sensación de vacío y temor. “Nos preocupa la falta de fuerzas de seguridad y el posible repunte de violencia”, comentó una vecina mientras observaba los movimientos de tropas en la carretera principal.
Organizaciones humanitarias alertan que la reapertura del aeropuerto podría facilitar la llegada de ayuda, pero también la entrada de más armamento. El escenario se complica por la escasez de servicios básicos: agua, electricidad y atención médica siguen siendo críticos, y la población civil enfrenta una nueva ola de desplazamientos internos.
Repercusiones regionales: cumbre en Alameín y ofertas de apoyo militar
El presidente egipcio, Abdel Fattah al‑Sisi, recibirá este domingo en Alameín al mandatario eritreo Isaias Afwerki, al presidente somalí Hassan Sheikh Mohamud y al jefe del Consejo Soberano de Sudán, Abdel Fattah al‑Burhan. La agenda oficial incluye la discusión de temas de seguridad fronteriza, gestión de recursos hídricos del Nilo y, sobre todo, la búsqueda de una salida diplomática al conflicto etíope.
En paralelo, el jefe de las Fuerzas de Defensa Populares de Uganda, Muhoozi Kainerugaba, ofreció apoyo militar a Etiopía, prometiendo desplegar a la “invencible” UPDF si el gobierno etíope lo solicita formalmente. Aunque la solicitud aún no ha sido oficializada, el ofrecimiento refleja la creciente militarización del conflicto y la disposición de países vecinos a involucrarse directamente.
La voz de la sociedad civil y la urgencia de la Unión Africana
Amnistía Internacional, a través de su director regional para el Este y Sur de África, Tigere Chagutah, solicitó a la Unión Africana convocar una reunión de emergencia. La ONG denunció que el Acuerdo de Cese de Hostilidades de Pretoria “ha colapsado” y urgió al Consejo de Paz y Seguridad a activar sus mecanismos antes de que se registren atrocidades masivas. La organización subraya que la falta de una respuesta rápida podría traducirse en un aumento de víctimas civiles y en una crisis humanitaria de dimensiones regionales.
Grupos locales de derechos humanos en Etiopía también han documentado casos de ejecuciones extrajudiciales y detenciones arbitrarias, lo que intensifica la presión internacional y pone en jaque la reputación del gobierno de Abiy Ahmed.
Raíces históricas del conflicto y el papel de la diplomacia internacional
El conflicto en Tigré tiene sus raíces en la larga rivalidad entre el gobierno federal de Etiopía y el TPLF, que gobernó el país durante casi tres décadas antes de ser desplazado en 2018. La disputa se agravó tras la decisión de Addis Abeba de reconfigurar la distribución del poder federal, lo que desencadenó una serie de enfrentamientos que culminaron en la guerra abierta en noviembre de 2020. El tratado de paz de Pretoria, firmado en 2022, buscaba poner fin a la contienda, pero su implementación quedó a medias, dejando a ambas partes con reclamos sin resolver.
En el plano internacional, la comunidad ha mostrado una postura ambivalente. Mientras EE.UU. y la Unión Europea presionan por la contención, países como Rusia y China han mantenido una posición más neutral, ofreciendo apoyo logístico a Etiopía sin condenar abiertamente la ofensiva. Esta dinámica complica la búsqueda de un consenso global y abre la puerta a una mayor intervención de actores externos.
Para Córdoba y el resto de Argentina, la escalada en el Cuerno de África implica riesgos indirectos: la posible interrupción de rutas comerciales de café y cacao, el aumento de la migración irregular hacia el Atlántico y la presión sobre los mercados internacionales de materias primas. Además, la comunidad cordobesa, con una importante diáspora etíope, sigue de cerca la evolución del conflicto, temiendo por la seguridad de sus familiares y por la estabilidad de los flujos migratorios que llegan a la provincia.
El legado de la diplomacia cordobesa en escenarios de conflicto
Históricamente, Córdoba ha sido un punto de encuentro para la diplomacia sudamericana, albergando foros de paz y proyectos de cooperación regional. La experiencia de la provincia en la gestión de crisis locales –desde la sequía del norte hasta los conflictos agrarios– ofrece lecciones valiosas sobre la necesidad de un diálogo constante y la construcción de mecanismos de prevención. En este sentido, la presión de EE.UU. a Etiopía y Eritrea se alinea con la visión cordobesa de buscar soluciones negociadas antes que militares.
Los analistas locales consideran que la cumbre en Alameín podría ser una oportunidad para que la región del Cuerno de África adopte un modelo de mediación similar al que ha funcionado en la Comisión de la Memoria Histórica de la provincia, donde la participación de la sociedad civil y de actores internacionales ha permitido avanzar en procesos de reconciliación.
En definitiva, la situación en Tigré sigue siendo una movida complicada que demanda la atención no solo de los gobiernos involucrados, sino también de la comunidad internacional y de los ciudadanos cordobeses que, desde la distancia, siguen de cerca cada paso de esta crisis que amenaza la estabilidad de todo el Cuerno de África.
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