El cardenal Tagle celebra la misa papal por la salud del pontífice León XIV y refuerza el llamado a la familia
El cardenal Tagle encabeza la misa papal y refuerza el mensaje de familia en medio de la enfermedad del pontífice.

El cardenal Luis Antonio Tagle, decano del Colegio Cardenalicio, presidió la misa que cerró el encuentro “A diez años de Amoris laetitia: anunciar el Evangelio con las familias” en el Vaticano, mientras se rezaba por la recuperación del papa León XIV, internado en el Policlínico Gemelli de Roma.
Un mandato especial del Santo Padre
Tagle explicó al iniciar la celebración que actuaba bajo “un mandato especial del Santo Padre”, con la intención de manifestar públicamente la comunión eclesiástica que el pontífice había otorgado a Polis III Nona, patriarca de Bagdad de los Caldeos, quien también asistió a la Eucaristía. La homilía fue leída íntegramente del texto preparado por León XIV, cuya voz resonó en la Basílica de San Pedro a través de la transmisión oficial del Vaticano.
El mensaje de León XIV: caridad, castidad y oración en familia
En su homilía, el papa subrayó la importancia del Himno a la caridad de san Pablo y del mandamiento del amor de Jesús como brújula para las familias contemporáneas. “Sin caridad, el ser humano se vuelve una voz sin amor, un oído incapaz de llevar mensajes al corazón”, advirtió. Destacó también la necesidad de educar a los jóvenes en virtudes como la castidad, describiéndola como “una condición preciosa para el crecimiento genuino del amor interpersonal”.
León XIV recordó que “ningún hogar, por herido que esté, deja de poder crecer a partir del amor”, y sostuvo que este crecimiento se alimenta de la vida cotidiana, no de grandes gestos. Insistió en que la familia es el custodio de valores esenciales, desde la apertura a la vida en la concepción hasta el acompañamiento en la muerte natural.
Oración en el hogar: un llamado urgente
El pontífice denunció la debilidad de la oración familiar en muchas regiones del mundo, señalando que “la oración común y los sacramentos son un alimento sólido y una medicina saludable” para la vida familiar. En el cierre de la misa, los fieles elevaron una oración especial por la salud del papa, pidiendo que sienta el confort de la presencia del Señor y una pronta convalecencia.
Impacto en la Iglesia argentina y cordobesa
Para la comunidad católica de Córdoba y de toda Argentina, la misa tuvo una resonancia particular. El cardenal Tagle, oriundo de Filipinas, es una figura muy seguida por los laicos cordobeses que ven en su estilo pastoral una combinación de cercanía y rigor doctrinal. La transmisión de la homilía en español permitió que parroquias de la provincia, como la Catedral de Córdoba y la Basílica de la Merced, organizaran simultáneas de oración, reforzando la unidad de la Iglesia universal con la local.
Además, el llamado a la familia como núcleo de la evangelización se alinea con los proyectos del Arzobispado de Córdoba, que recientemente lanzó la campaña “Familias en Acción” para acompañar a parejas jóvenes en la preparación matrimonial y la educación de los hijos. El énfasis del papa en la castidad y la oración familiar brinda un sustento doctrinal a esas iniciativas, que buscan responder a la creciente secularización de la sociedad cordobesa.
Un cierre que invita a la esperanza
Al concluir la celebración, el cardenal Tagle confió “a todas las familias y a la Iglesia entera a la Sagrada Familia de Nazaret”, retomando la oración final que el papa Francisco había incluido en Amoris laetitia. Ese gesto de confianza y esperanza resonó entre los fieles presentes y los miles que siguieron la transmisión desde sus hogares, reforzando la idea de que, aun en medio de la enfermedad del pontífice, la Iglesia sigue firme en su misión de acompañar a la familia.
Raíces históricas del llamado a la familia
Desde la promulgación de la exhortación apostólica Amoris laetitia en 2016, la Iglesia ha buscado renovar su acercamiento a la familia, reconociendo los desafíos contemporáneos y ofreciendo herramientas pastorales para vivir el Evangelio en el día a día. En la tradición católica argentina, la familia ha sido siempre el pilar de la fe, como lo demuestran los numerosos movimientos de vida consagrada y los retiros familiares organizados por las diócesis.
El encuentro de este año en el Vaticano se inscribe en esa continuidad, recordando que la salud del Papa, aunque esencial, no es el único foco; la salud de cada hogar cristiano también es prioridad. En Córdoba, esa visión se traduce en proyectos de catequesis familiar, encuentros de jóvenes y la revitalización de la oración del rosario en comunidad.
Así, la misa presidida por el cardenal Tagle no solo marcó un momento litúrgico de apoyo al pontífice enfermo, sino que también sirvió como recordatorio de la responsabilidad compartida de todos los católicos para construir familias sólidas, amorosas y comprometidas con la fe.
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